viernes, 23 de julio de 2010

NOSTALGIA


Cuando se siente esa emoción rara, pero rica, tan intensa e inquietante como necesaria. No puedo esperar para tener más. Es sentirme liviana, medio volandito, medio adormilada, pero sintiendo que mi corazón late a mil por hora y la sangre abandona mi mente para pasar a otras partes corporales más sensibles a ser excitadas.

Es un recuerdo de cuando una se enamora por primera vez. Y es curioso, porque a pesar de haber tenido varias amantes, en pareja o no, me he enamorado de muy pocas.

La infatuación si ha sido con todas, esa calentura que nubla el sentido común y nos hace depredadoras de piel, labios, senos, traseros, muslos, en fin, de cuerpos.

Enamorarse es otro royo, casi espacial o galáctico, es como un polvo invisible y radiactivo que nos rodea y nos posee por completo. Pasamos a ser una con la otra. Vemos un aura alrededor de su cara, sentimos su calor corporal como suave y fina manta de seda a nuestro alrededor aún sin tocarnos. Podemos inhalar su aroma que despierta sensaciones tan dulces, agradables e inolvidables, aunque no la tengamos cerca. Recuerdos y experiencias que nos acompañan por el resto de nuestras vidas, inalterados, casi reales y palpables. Una voz que a ratos emerge en nuestros sueños y nos trasporta al momento pasado ya empolvado.

Hay días en que la nostalgia me invade. Y estoy perfectamente consciente, sabida y convencida de que mi vida es buena. Mi vida en pareja es buena. Tengo mucho, soy afortunada, pero a veces, hay días en que igual, me invade la nostalgia. Puede ser por querer ser otra vez una joven alocada y sin preocupaciones, por tener más energía, un cuerpo más delgado y firme, un cabello sin tanta cana, una actitud más aventurera y arriesgada. Menos limitada por equipaje de más, trabes y traumas acumulados tontamente en mi larga jornada.

Me ha costado encontrar la tranquilidad, la estabilidad, la madurez de una vida en pareja. Fue un viaje largo y tortuoso, pero que ha traído incontables recompensas. Más sin embargo hay días en los cuales la nostalgia me invade.

Recuerdo cómo se siente intentar besar a una chica que nunca ha sido besada por otra mujer. Lo que es acercarse a una mujer que nunca ha tocado el cuerpo desnudo de otra mujer y esa mujer era yo. La duda de lo obvio, el nerviosismo delo nuevo y del reto, el bochorno que suelta risitas, el deseo que ahoga, la respiración que no alcanza, el calor que incendia, el momento que succiona e impacta cada neurona.

Es curioso que siendo más joven e inexperta, fuera más activa y emprendedora. Creo que en parte con el tiempo y la vida, hay más experiencia física, pero más dolor emocional acumulado que nos convierte en cierta forma, en amantes calculadoras, con armaduras, con dispositivos de emergencia que nos cubren pero también nos aíslan. Somos producto de los embates amorosos de la vida. Nadie queda inmune y todas nos adaptamos para bien o mal, como podemos.

La nostalgia me invade, como la niebla sobre el valle tras una noche tormentosa que con los primeros rayos del sol promete calor y humedad insoportables. Los errores cometidos pesan a veces como piedra atada a nuestros pies. Los placeres vividos iluminan los rinconcitos de nuestra memoria en días nostálgicos, como hoy. Ya muchas hemos vivido más de la mitad de nuestras vidas, y quiera que no, ahora la nostalgia nos hace, con mayor frecuencia, compañía.

miércoles, 30 de junio de 2010

TIEMPO JUNTAS


Compartiendo en casa. OK, pasa cuando las dos estamos en casa. Tenemos tiempo libre, no hay compromisos separados, tenemos unos centavos en la bolsa y estamos en disposición de dejar el estrés del trabajo a un lado. En casa, las dos, con el tiempo a nuestro favor.

Pues varía esa sincronìa dentro de una misma relación, no digamos en diferentes relaciones. Así que en nuestro caso, es como es: especial.

No somos mucho de planificar, pero cuando una de las dos tiene una idea, la comparte tipo flashazo, la pulimos, le damos un par de vueltas y ya lista para cada uno de nuestros gustos, la ponemos en marcha. Sea un partidito de póker, una discusión de un libro controversial, artículo de prensa o revista que ofrezca material para la polémica y entretenimiento, arreglar el mundo o pensar en cambiar la decoraciòn.

Puede ser una salida a caminar, aunque a veces mi pierna derecha no está en las mejores condiciones, pues vamos lentamente y aprovechamos para platicar y pasarla bien. Si está nublado o soleado, si es de mañana o tarde, si es una subida o bajada, nos la arreglamos. Nos gusta hacer ejercicio, cada quien en lo suyo, pero la actividad física nos mantiene de buen humor y más energéticas.

Rara vez salimos sin la otra. Cuando nos aburrimos, nos tratamos de animar haciendo cosas que alegren a la otra. ¿De eso se trata o no? De hacer cosas en pareja, cuando hay tiempo y se puede, porque si no, como que ¿para qué tener “pareja”? También respetamos y cuidamos de nuestro tiempo a solas, personal y privado, que ambas nos damos, valoramos y auto exhortamos.

Creo que sin decirlo con la frecuencia que otras lo hacen, las dos esperamos y nos ilusionamos con los feriados y días de descanso, porque al fin tenemos la compañía que más nos gusta, la convivencia que nos nutre y vitaliza, nuestra pareja. Ni a nuestras familias vemos y buscamos como nuestra compañía de la una con la otra.

Platicábamos hace unos días lo triste que sería no poder compartir nuestros deseos, expectativas, sueños, o simples ganas de hacer esto o aquello, con la naturalidad, espontaneidad y confianza que afortunadamente tenemos. Como ejemplo, si quiero comer pasta porque me dio un antojo, ponernos algo apropiado y salir a nuestro lugar preferido. Ahhh, porque tenemos nuestros lugares preferidos. Parta pasta, para carne, para helado, para vino, para oír música, para ver gente, para ver el atardecer, para ver llover, para sentarnos a pensar y para platicar. Platicamos de cosas serias y delicadas, de tonteras y locuras, de romance y otras intimidades. Para cada tema tenemos nuestro lugar especial. Así cada momento juntas se vuelve preciado, precioso e inolvidable.

Los feriados como hoy, precisamente, que está nublado, que llueve a ratos, que dan ganas de no hacer nada pero tampoco de quedarse sin hacer nada, vimos un programa súper controversial que nos dejó analizando y platicando por un buen rato. Luego nos dio hambre y pensamos en carne, tras de las respectivas negociaciones del lugar y otros detalles, hemos levantado vuelo juntas. Aunque no tengamos la misma cantidad de hambre o de ganas, si vamos juntas, sabemos que la pasaremos bien y eso es lo que ambas deseamos, de experimentar esos pequeños inmensos placeres de la vida: pasar un buen rato, en exclusiva, con la mujer que es nuestra pareja, nuestra amiga, nuestra amante, nuestra confidente, nuestro apoyo y nuestra inspiración.

Si se decide compartir la vida con una persona en especial, debemos esforzarnos por dar lo mejor, no por obligación, sino por amor. No es fácil a veces, lo cotidiano, la presión del diario trabajo, de la inseguridad, de los gastos, nos hace a veces pesimistas, nerviosas, negativas, hasta sarcásticas e inhibidas. Pero no hay que dejarse aplacar y arruinar el día, el momento presente, por todo lo externo que al fin y al cabo, no depende de nosotras totalmente.

Nos tenemos la una a la otra, nos conocemos, nos gustamos, nos entretenemos, nos molestamos y enojamos, lo cual es sólo uno de tantos ingredientes en la relación diaria de pareja. Tenemos todo un mundo de opciones y posibilidades a nuestro alcance y bajo nuestra voluntad.

Si somos felices o desdichadas, sabiendo y teniendo todo lo que sabemos y tenemos, es pura inmadurez y dejadez. Lo hemos platicado y ambas compartimos nuestra parte de responsabilidad en hacer de nuestra convivencia, lo que soñamos, lo que tanto deseamos, por lo que tanto luchamos y es, ser felices, las dos y pasarla de lo mejor.

Nuestra recomendación es simple: platicar, hablar, expresar nuestro sentir y dejar fluir nuestra personalidad. Ser espontáneas, ser benévolas con nuestros errores y magnánimas con nuestras virtudes y cualidades. Porque después de todo, somos humanas y de meter la pata, todavía nos quedan, esperamos con fervor, muchos años juntas por venir.

Hoy hemos recargado batería física y emocional para darle de nuevo qué hacer a los retos del mañana. Que así sea, juntas, podemos lograr lo que sea.

Acerca de mí

Mi foto
Guatemala
Buscando respuestas, busco opciones, busco opiniones, busco saber y aprender.Simplemente, no cumplo con ninguna regla, espectativa, predicciòn o definiciòn.

CREO...QUE...


"La búsqueda de dios es una ocupación inútil, pues no hay nada que buscar donde nada existe. A los dioses no se les busca, se les crea..." Maximo Gorki

UNA DE TANTAS CONCLUSIONES...

"Cuando practicamos Zen, vemos que el dolor no es malo. Simplemente es dolor. Si nos pasamos la vida huyendo de momentos dolorosos, le cerramos la puerta a muchas cosas que de lo que la vida nos trae, tanto el dolor como la alegría. No podemos llorar cuando estamos tristes, ni podemos reir cuando estamos felices. Cuando evitamos el dolor y peleamos para no sentirlo, el dolor se convierte en sufrimiento.
Hay una enorme diferencia entre dolor y sufrimiento. El dolor con frecuencia no puede ser evitado, pero el sufrimiento si. Al aprender las diferencias entre ambos, muchos temores desaparecen."
Brenda Shoshanna.

"Gender, along with race, class, ethnicity, and age, is one of the most profound social status determinants in our society--
Gender is just not what I care about or even really notice in a sexual partner--I judge each person as an individual--I have categories, but gender isn´t one of them. I´m erotically attracted to intelligent people, to people with a kind of sleazy, sexy come-on, to eccentrics."
Jane Litwoman


“Nuestro temor a lo que sea que lo cause, se origina de nuestra ignorancia y se manifiesta a través de nuestras inseguridades. Reaccionamos con fobias, rechazo y ataque, según nosotros para defendernos de los fantasmas de nuestra mente...cuando estos temores son tan sólo engaños y nos volvemos sus indefensos esclavos.”


CABALASISOY

PERSONA SUPER ESPECIALES

Lecturas recomendadas

  • A Concise History of Euthanasia: Life, Death, God and Medicine by Ian Dowbiggin
  • A Forest of Kings by Friedel, Schele
  • A Short History of guatemala by Ralph Lee
  • All Women are Healers by Diane Stein
  • Bi Any other Name edited by L. Hutchins and L. Kaahumanu
  • Blood and Guts by Richard Hollingham
  • Body Work: A V.I. Warshawski Novel by Sara Paretsky
  • Brother Iron, Sister Steel: A Bodybuilder's Book by Dave Draper
  • Chronicle of the Maya Kings and Queens by Martin, Grube
  • Cure by Robin Cook
  • Dying with Confidence by Anyen Rinpoche
  • Fearless by Brenda Shoshanna ,PhD
  • Happiness is an Inside Job
  • History of Medicine by Jacalyn Duffin
  • How to be Sick by Toni Bernhard
  • Human Remains by Helen MacDonald
  • Ice Cold by Tess Gerritsen
  • If the Buddha Dated by Charlotte Kasl
  • If the Buddha Got Stuck by charlotte Kasl Ph. D.
  • In the Land of Invisible Women by Qanta A. Ahmed, MD
  • It`s Easier Than You Think by Sylvia Boorstein
  • Joe Weider's Ultimate Bodybuilding Joe Weider's Ultimate Bodybuilding by Joe Weider, Bill Reynolds
  • Kate Daniels Series by Ilona Andrews
  • Lesbian Couples by Merilee Clunis, PhD; Dorsey Green, PhD.
  • Medical Firsts by Robert E. Adler
  • Medicine Women by Elisabeth Brooke
  • Medicine Women, Curanderas and Women Doctors by Perrone, et al.
  • Mercy Thompson, Series by Patricia Briggs
  • One year to a Life of Writing by Susan M: Tiberghien
  • Pay Attention by Sylvia Boorstein
  • Pioneer Doctor by Mari Grana
  • Practicing Peace in Times of War by Pema Chodron
  • Sastun by Rosita Arvigo, et al.
  • Stiff by Mary Roach
  • That`s Funny by Sylvia Boorstein
  • The Code of Kings by Linda Schele, et al
  • The Disappearing Spoon by Sam Kean
  • The Excellent Dr. Blackwell by Julia Boyd
  • The Girl Who Played with Fire by Stieg Larsson
  • The Girl with the Dragon Tattoo by Stieg Larsson
  • The Gost Map by Steven Johnson
  • The Knive Man by Wendy Moore
  • The Middle Ages by Morris Bishop
  • The Mists of Avalon by Marion Zimmer B.
  • The Plague Tales by Ann Benson
  • The Scalpel and the Silver Bear by Alvord, Cohen
  • The Woman in the Shaman`s Body by B. Tedlock
  • Virals by Kathy Reichs
  • Western Medicine by Irvine Loundon
  • Witches, Midwives and Nurses by Ehrenreich and English
  • Woman as Healer by Jeanne Achtberg
  • Woman Who Glows in the Dark by Elena Avila, et al.
  • Women Healers by Elisabeth Brooke
  • Women Physicians and the Culture of Medicine by More et al
  • Writing Down the Bones by Natalie Goldberg
  • Zen Miracles by Brenda Shoshanna Ph. D.