Mostrando las entradas con la etiqueta RELACIONES Y SEXO. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta RELACIONES Y SEXO. Mostrar todas las entradas

miércoles, 30 de junio de 2010

TIEMPO JUNTAS


Compartiendo en casa. OK, pasa cuando las dos estamos en casa. Tenemos tiempo libre, no hay compromisos separados, tenemos unos centavos en la bolsa y estamos en disposición de dejar el estrés del trabajo a un lado. En casa, las dos, con el tiempo a nuestro favor.

Pues varía esa sincronìa dentro de una misma relación, no digamos en diferentes relaciones. Así que en nuestro caso, es como es: especial.

No somos mucho de planificar, pero cuando una de las dos tiene una idea, la comparte tipo flashazo, la pulimos, le damos un par de vueltas y ya lista para cada uno de nuestros gustos, la ponemos en marcha. Sea un partidito de póker, una discusión de un libro controversial, artículo de prensa o revista que ofrezca material para la polémica y entretenimiento, arreglar el mundo o pensar en cambiar la decoraciòn.

Puede ser una salida a caminar, aunque a veces mi pierna derecha no está en las mejores condiciones, pues vamos lentamente y aprovechamos para platicar y pasarla bien. Si está nublado o soleado, si es de mañana o tarde, si es una subida o bajada, nos la arreglamos. Nos gusta hacer ejercicio, cada quien en lo suyo, pero la actividad física nos mantiene de buen humor y más energéticas.

Rara vez salimos sin la otra. Cuando nos aburrimos, nos tratamos de animar haciendo cosas que alegren a la otra. ¿De eso se trata o no? De hacer cosas en pareja, cuando hay tiempo y se puede, porque si no, como que ¿para qué tener “pareja”? También respetamos y cuidamos de nuestro tiempo a solas, personal y privado, que ambas nos damos, valoramos y auto exhortamos.

Creo que sin decirlo con la frecuencia que otras lo hacen, las dos esperamos y nos ilusionamos con los feriados y días de descanso, porque al fin tenemos la compañía que más nos gusta, la convivencia que nos nutre y vitaliza, nuestra pareja. Ni a nuestras familias vemos y buscamos como nuestra compañía de la una con la otra.

Platicábamos hace unos días lo triste que sería no poder compartir nuestros deseos, expectativas, sueños, o simples ganas de hacer esto o aquello, con la naturalidad, espontaneidad y confianza que afortunadamente tenemos. Como ejemplo, si quiero comer pasta porque me dio un antojo, ponernos algo apropiado y salir a nuestro lugar preferido. Ahhh, porque tenemos nuestros lugares preferidos. Parta pasta, para carne, para helado, para vino, para oír música, para ver gente, para ver el atardecer, para ver llover, para sentarnos a pensar y para platicar. Platicamos de cosas serias y delicadas, de tonteras y locuras, de romance y otras intimidades. Para cada tema tenemos nuestro lugar especial. Así cada momento juntas se vuelve preciado, precioso e inolvidable.

Los feriados como hoy, precisamente, que está nublado, que llueve a ratos, que dan ganas de no hacer nada pero tampoco de quedarse sin hacer nada, vimos un programa súper controversial que nos dejó analizando y platicando por un buen rato. Luego nos dio hambre y pensamos en carne, tras de las respectivas negociaciones del lugar y otros detalles, hemos levantado vuelo juntas. Aunque no tengamos la misma cantidad de hambre o de ganas, si vamos juntas, sabemos que la pasaremos bien y eso es lo que ambas deseamos, de experimentar esos pequeños inmensos placeres de la vida: pasar un buen rato, en exclusiva, con la mujer que es nuestra pareja, nuestra amiga, nuestra amante, nuestra confidente, nuestro apoyo y nuestra inspiración.

Si se decide compartir la vida con una persona en especial, debemos esforzarnos por dar lo mejor, no por obligación, sino por amor. No es fácil a veces, lo cotidiano, la presión del diario trabajo, de la inseguridad, de los gastos, nos hace a veces pesimistas, nerviosas, negativas, hasta sarcásticas e inhibidas. Pero no hay que dejarse aplacar y arruinar el día, el momento presente, por todo lo externo que al fin y al cabo, no depende de nosotras totalmente.

Nos tenemos la una a la otra, nos conocemos, nos gustamos, nos entretenemos, nos molestamos y enojamos, lo cual es sólo uno de tantos ingredientes en la relación diaria de pareja. Tenemos todo un mundo de opciones y posibilidades a nuestro alcance y bajo nuestra voluntad.

Si somos felices o desdichadas, sabiendo y teniendo todo lo que sabemos y tenemos, es pura inmadurez y dejadez. Lo hemos platicado y ambas compartimos nuestra parte de responsabilidad en hacer de nuestra convivencia, lo que soñamos, lo que tanto deseamos, por lo que tanto luchamos y es, ser felices, las dos y pasarla de lo mejor.

Nuestra recomendación es simple: platicar, hablar, expresar nuestro sentir y dejar fluir nuestra personalidad. Ser espontáneas, ser benévolas con nuestros errores y magnánimas con nuestras virtudes y cualidades. Porque después de todo, somos humanas y de meter la pata, todavía nos quedan, esperamos con fervor, muchos años juntas por venir.

Hoy hemos recargado batería física y emocional para darle de nuevo qué hacer a los retos del mañana. Que así sea, juntas, podemos lograr lo que sea.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Compartir para aprender con amigas.


Ayer estuve platicando con una amiga muy querida, sobre su vida de pareja. Es delicado cuando se toma este tema y una empieza a ser parte de una dinámica ajena y sobre la cual se espera que una pueda opinar o al menos dar un consejo u observación.

Primero que todo, agradezco la confianza, una no le cuenta a cualquiera nada si no hay confianza y un cierto grado de cercanía, y claro…están las pláticas con extraños totales que por lo mismo y la posibilidad de nunca más volverles a ver, que una a veces se destapa.


Pero volviendo al punto de inicio, esta amiga mía, en realidad la pareja son mis amigas, pues llevan ya varios años juntas. Como muchas parejas lesbianas, se dejaron llevar por la emoción y antes de conocerse un poco mejor, se pusieron a vivir juntas al mes. Ahora esta amiga ha notado cierto aburrimiento, falta de iniciativa, casi no platican y casi no tienen sexo.


El poder compartir las penas es tan importante como compartir las alegrías. Es curioso, pero a veces pasa que necesitamos de un oyente que nos permita expresarnos y a la vez que nosotras estemos abiertas a las observaciones sin tomárnoslo personal y cerrarnos o sentirnos agredidas, al final, si no queremos opiniones empecemos entonces por no pedirlas.
Esa interacción se aplica desde la propia pareja hasta la amiga, el amigo, el familiar y por qué no, hasta de poco conocido.


Con mi pareja nos terapeamos a cada rato, no hay rincón o esquina que no hayamos explorado, deshuesado y desarmado para después compartir nuestras impresiones. No me puedo imaginar vivir al lado de alguien a quien no le pueda confiar mi sentir, mi pensar, mis necesidades de cuerpo y mente, por vanas, básicas, simples o tremendamente complicadas que sean.
Es gratificante que la pareja nos pueda decir sin miramientos lo malo y bueno, pero sin que sea el fin del mundo. No hay tales de que me ofendiste con esa palabra o lo peor, con lo que podría significar una frase o simple palabra. No hay tales de que me afecta y me inhibe esa mirada o ese gesto o ese tono, porque nos conocemos y sabemos que para expresarnos hay que sentirse libre y las cosas fluyen con más beneficio para ambas.
De todas las tonteras que hemos vivido juntas desde que nos conocimos, hay algunas meras serias, pero es una fortuna madurar una al lado de la otra. No hay resentimientos, nos enfocamos en las soluciones y no en los problemas, en los resultados y no en los procesos. Con bastante confianza puedo catalogarnos como una pareja que ha invertido tiempo y esfuerzo y buena voluntad en crear un ambiente agradable y que difícilmente nos aburre. Nos peleamos con ganas así como nos amamos con ganas y nos la gozamos con ganas.


Creo humildemente en este caso, que el período de enamoramiento pudo haber sido algo corto, o sea, pasar de gustarse y ser algo nuevo y entretenido, se fueron de cabeza a compartir todo y todo el tiempo sin tregua. Lo cual después de una soltería, puede no ser lo más prudente.
Una al principio se encandila con lo que ve, oye y toca, a partir de eso empezamos a construir todo un palacio en nuestra imaginación con expectativas tan altas e inverosímiles que cuando me acuerdo, me estremezco.

Otro detalle que me cuenta esta amiga es que lo que no se dijo o hizo al inicio, ahora no aplica. O lo que se hizo y dijo al inicio es obligado que se mantenga así. El típico: “así me conociste y así soy”. Suena algo feo, pero a mí me pasó ya más de una vez.
Es común en la vida de pareja de lesbianas, el valorar la relación en base al tiempo que llevan juntas y no tanto por otras cosas, como la calidad, la intensidad, la variedad, la novedad.

Lo que cuenta es demostrar que también se puede tener una relación de larga duración y eso nos da a todas un cierto status, nos depara respeto y admiración del resto. Aunque por dentro nos muramos de la envidia de aquellas que vuelan como picaflor de aventura en aventura, de pasión a pasión, sin asentarse.
El temor a la soledad y a el volver a empezar, los compromisos contraídos, el evitar el conflicto y la confrontación, el rendirse, todo esto es un proceso que según lo que he leído y he vivido en varias relaciones previas, pasa a formar parte de una forma de vida en pareja.

Me preguntaba esta amiga por qué teníamos esa mentalidad de masoquistas frustradas, que si era por ser lesbianas o por ser babosas. No pude dejar de reírme un buen rato, pero la pregunta es valedera.

Nos mantenemos en una relación a mi parecer por 4 razones: 1. porque el sexo es fenomenal aunque todo lo demás sea una pesadilla, 2. porque la compañía y estabilidad compensa lo que falta en la cama, 3. porque no se ha aparecido otra persona que cambie la balanza o mueva el tapete y 4. porque nos amamos y llevamos una vida con sus altibajos normales.
Y en algunos casos, una combinación de las anteriores que se da por temporadas o épocas.


En una relación homosexual, muchas veces no hay hijos involucrados, lo cual nos da la oportunidad de tener un estilo de vida más holgado, tenemos menos responsabilidades y más tiempo disponible. Nos cansamos menos sin tener que criar a otras personitas y somos si bien nos va, más hedonistas, más obsesivos y exigentes.
Podemos dedicarnos a pasatiempos de todo tipo, desde parrandear cada fin de semana, armar avioncitos, ver y coleccionar películas, pintar, tocar un instrumento, fotografía, mascotas, ver chicas, hacer ejercicio o subir volcanes. Como parejas lesbianas, tenemos más tiempo libre, más libertades, no deberíamos de encerrarnos en la rutina de una vida sin condimento y que con el tiempo nos deja los sentidos adormilados.

No tenemos las excusas del post parto para que nos cuelgue todo o no apriete todo. Podemos ser vanas y bellas sin las manchas en la cara o las estrías en caderas. Nos podemos dar el lujo de modificar nuestros cuerpos a nuestro gusto y antojo con la única razón de atraer y ser atraídas y con la grandísima ventaja que la mayoría de lesbianas son nada exigentes en lo físico.


Me preguntaba esta amiga qué pienso de la ayuda o terapia para parejas lesbianas. Pienso que cada quien es un mundo y con tal de mejorar o desearlo, el buscar asesoría puede intentarse.
Me recuerdo de cuando fui con una psicóloga lesbiana, porque en aquel entonces tenía problemas de intimidad con mi pareja. La verdad, sospechaba y confirmé sin lugar a dudas su incapacidad profesional, pero que mujer más guapa. Varios años más joven, y con unos clavos con su pareja que los míos sonaban a cánticos gregorianos. Desde abuso de drogas hasta somatadas a puñetazo limpio. Pero qué guapa era. Me veo hace tanto tiempo y comprendo lo que una es capaz de hacer por compañía, tener alguien sin criterio que me escuchara y poder ver belleza física tan cerca y…pagar por ello una cantidad que definitivamente superaba astronómicamente lo mediocre y trastrabillado que ella pudo hacer por mi situación.

¿Quién soy para dar una opinión? Una tonta que ha metido la pata en muchas ocasiones y ahora se ríe de ello. Por cierto, ahora es una connotada activista feminista, debí haberlo sospechado.
Esta historia relajó un poco la tensión que vivía mi amiga, todas hemos pasado por ratos colorados y otros tantos descoloridos, con parejas, con amigas, con personas que sienten y viven como cualquier otra. Quedamos de juntarnos de nuevo para platicar, espero que sea pronto.

jueves, 13 de mayo de 2010

Otra opción para el "Lesbian bed death"


Sexo preparado, planificado, no pareciera mi royo, pero cuando se está en una relación monógama de larga duración, pues es más la generalidad que la excepción. Es una oportunidad de re conección, el poder hacer lo que dicta el amor hacia nuestra pareja.

La actitud, en este ámbito es fundamental. Permite mejorarnos en lo que hacemos y en cómo lo hacemos, en la cama y en la vida diaria.


Llevar años juntas, no necesariamente es sinónimo de una buena relación. Entre esas paredes y ventanas, bajo ese mismo techo, sobre esa misma cama, puede haber desde una guerra atómica hasta la más sublime indiferencia.

Muchas parejas viven como autómatas sin sentir más allá de hambre, sueño, simple enojo o aburrimiento. Y esto es una etapa bastante común en las relaciones sin importar la combinación de sexos. Es una característica más de vivir en pareja y acostumbrarse a la rutina diaria, reaccionar al estrés, cumplir con las obligaciones domésticas y económicas y lidiar con los achaques que quiera que no, vienen con la edad.


Llevábamos unos 5 meses viviendo juntas. Un viernes por la noche, mi pareja estaba de viaje por trabajo y yo asistí a una cena con colegas y alumnos, cosa poco frecuente en mí. Acababa de llegar cuando mi pareja me llamó, muy emocionada que ya estaba en casa. Yo me alegré, le dije que la amaba y que ya iba a cenar. Terminé y me retiré como 2 horas después. Nunca imaginé las repercusiones de haberme quedado a cenar. Al entrar y subir las escaleras noté las candelas al pie de cada peldaño, ya consumidas, como un camino silencioso de lo que no fue por mi demora. En efecto, no hubo sexo, no hubo romanticismo, nos peleamos feo y todo por poca comunicación y muchas expectativas.


Llevábamos ya el año juntas cuando en medio de la pura acción, me quejé porque me dolió. Es de esas posiciones meras raras donde a veces la emoción nos hace movernos de improviso y un dedo quedó doblado y la uña no tan corta pasó rosando una pared vaginal exquisitamente sensible. Pasa, y pasará. Pero considero que no fui muy considerada al expresarme y ofendí a mi pareja, quien únicamente deseaba complacerme y amarme intensamente.


Llevábamos ya poco más del año juntas y en una de esas veces donde no podemos aguantarnos a llegar a la puerta para tocarnos y besarnos y todo lo demás, calenturientas totales, mi pareja como ya había procedido en ocasiones anteriores, me penetró sin preámbulos. Yo estúpidamente me quejé de su falta de cuidado y delicadeza, e hice otro comentario que la verdad opto por omitir porque me mata de la vergüenza por lo idiota que fue, y la volví a ofender.


Hablo aquí de mis errores y mis acciones equivocadas porque las consecuencias llegaron a afectar nuestra relación de formas que no habríamos imaginado.


Por lo de la cena, desapareció el romanticismo y se evitó lo planificado.

Por el malestar, vino la inseguridad y falta de espontaneidad.

Por la vehemencia vino la pasividad y falta de iniciativa.


Sin poder planear un encuentro amoroso sexual a nuestro gusto, evitando la espontaneidad por temor al rechazo y esperando con aparente indiferencia y falta de interés a que se de el momento de intimidad sin atreverse a iniciarlo. Nuestra vida sexual se vio lastimosamente mermada, aunado a sentimientos de culpa, vulnerabilidad, insatisfacción y una agresividad pasiva acumulándose poco a poco por la falta de intimidad.


Entonces, luego de unas “pláticas” que más eran batallas campales que otra cosa, me imagino que a las dos nos entró por pura lógica, la necesidad de resolver este impase, lo más pronto y definitivamente posible. ¿Por qué? Pues porque definitivamente nos amamos, queremos vivir muchos años más juntas, tenemos planes e inversiones juntas que nos han costado muchos esfuerzos y sacrificios. Y nos encanta el sexo por no ponerlo de primero para que no sonara tan interesada la cosa.


Al fin de tantas, porque la necedad y terquedad…y calentura de ambas pudo más que la frustración y desencanto, nos logramos sintonizar y platicamos largo y tendido por muchas noches, tardes y mañanas. Hasta ahora conservamos ese momento de nosotras para nosotras tan especial, donde bebemos de nuestras palabras, nuestros gestos, que encierran tantas cosas nuevas, únicas, privadas y especiales para cada una. Nos seguimos conociendo y somos menos sentidas, menos susceptibles y nos esforzamos por comprender el punto de vista de la otra.


Ahora hay sexo planificado, que resulta más intenso y sorpresivo que nunca. A través de nuestras pláticas, sabemos que a mi no me gusta dirigir en la cama, me gusta que me dirijan. Mi pareja es la dominadora y eso le permite también liberar un poco el carácter tan fuerte y enérgico que tiene. No hay tabúes, la imaginación se ha despertado y ampliado nuestros campos de placer. La erótica y por qué no, la porno, leída o vista, ha sido un estímulo positivo y retador. Nos contamos nuestras fantasías sexuales sin que ninguna se sienta agredida o insegura. Hasta hemos pensado en la posibilidad de tríos y no sólo con mujeres. El S&M y los roles, son un reto más que ansiamos profundizar más. Aunque suene irracional, es excitante.


Ahora cuando tenemos ganas, pero no nos hemos visto o hablado, entra la Maquiavelo. Nos preparamos con un interés egoísta de pasar una tarde y noches haciéndolo en todos lados y todas las posiciones.


Un mensajito SMS o con Post It sugestivo, unas palabras en clave morse”x”. Entonces, y ahora puedo decir que ambas lo hacemos sin decírnoslo, nos bañamos y colocamos el perfume que más le gusta a la otra. Nuestro olor sabemos, puede ser un preludio vital que determina el rumbo del encuentro. Usamos ropa que sabemos le eleva las hormonas a la otra, ya sea mucha o poca. No fumamos unas horitas antes del encuentro porque más que todo a mi, pero ambas, gozamos de sentir nuestro aliento fresco en el cuello, las orejas, la cara, entre nuestras piernas.


Tenemos un código de depilación muy especial y en el baño aprovechamos a ponerlo al día. Nada de comida entre los dientes, nos mata a ambas. Y es que aprendimos que somos muy delicadas con ciertas cosas, no es falta de amor para nada, sólo es gusto por lo agradable y hacer del sexo una experiencia de lo más rica, nada de mata pasiones.


Compartimos también el gusto por cuidarnos, nuestros cuerpos son entre otras cosas, el objeto erótico más poderosos que tenemos la una para la otra. El vernos bien, el buscar la belleza es nuestra decisión. Como nos decimos y reímos al hacerlo: “el amor es ciego, pero el deseo es desgraciadamente MUY VISUAL”.


Nos gusta hacerlo con la luz encendida: qué más alucinante que ver el cuerpo de la pareja desnudo o semidesnudo, erizado, húmedo, todito para nosotras, con las curvas bien puestas y el tono de cada músculo por debajo de una piel que huele a deseo y entrega total. Somos vanas y coquetas, pero funciona requeté bien.


Todo esto nos lo hemos compartido y fue a través de una decisión que ha permitido que esta relación ahora ya de varios años, sea fenomenal. La confianza de decir, de tocar, de pensar, de acertar o errar, de experimentar, de volver a empezar, de paciencia, todo ello envuelto en la madurez, actitud y determinación de una pareja lésbica más, que quiere ser feliz.


Hay afuera un montón de personas que dan terapia de pareja y en mi experiencia, que por falta de saber mejor, fue extensa, resultan ser heterosexuales homofóbico, o insatisfechos a tal grado que nuestra situación es perfecta en comparación. O son lesbianas que en su casa se somatan y halan los pelos como rutina diaria, pero aconsejan a las parejas en problemas. O simplemente son terapeutas que no tienen ni idea de nada, en el mejor de los casos.


No es nada fácil vivir en pareja, pero definitivamente vale la pena. Es maravilloso y nuestra pareja es una joya única, exótica e irremplazable, que hemos de cuidar, pero también aprovechar y amarla hasta que las piernas nos tiemblen, el aire no llegue a nuestros pulmones, los gritos despierten al vecino y las sábanas desordenadas estén húmedas de las dos, dejando ese olor afrodisíaco que sólo nos hace querer más. El sexo es genial, pero con mi pareja, es mucho más y me siento por ello, muy bien.



martes, 11 de mayo de 2010

Es la verdad fea???



Qué tan diferentes somos unas de otros. Cuando se trata de necesidades, sentimientos, pasiones, pecados, desenfrenos, locura y deseo.

No somos diferentes en lo que pensamos y sentimos, somos un poco diferentes en el traje que llevamos puesto, cómo lo usamos y aprovechamos, pero en lo básico, somos muy parecidos…las mujeres lesbianas de los hombres. Pensar y sentir como “un hombre”, no resulta tan complicado. Como que suena re mal.


No me considero una “marimacha”, “diesel dyke” o una “stone butch”. Pero después de ver una película este pasado fin de semana, me puse a meditar y de ahí sale todo esto. Por si la curiosidad, la peli es “The ugly truth”. Es una comedia romántica con mucha tela que cortar. Ya no se trata de si soy lez, gay, hetero o bi, eso es lo de menos. Lo que importa es qué siento, cómo me siento, qué quiero y cómo lo quiero. Pela si caigo bien o mal, si no soy “nice” o “polite”.


Una se compromete a ciertos lineamientos, pero la mente, la imaginación y los instintos, esos no se comprometen con nada y lo único que los mantiene a raya es el amor. Una vez claro donde se está parada, el fin del horizonte no cambia si no se suelta la correa.


Las mujeres y me atrevo a pluralizar, porque cuentos que no hay un chingo afuera, que piensan y sienten más o menos de esta manera, no somos mansas palomas. No somos predecibles ni estables, nos calentamos y cogemos como conejos si podemos.

La línea que separa ser sociable de ser promiscua es a veces casi imperceptible. Podemos lastimar tanto como amar, dar como recibir, ser tan aprovechadas como generosas. Como el dicho: “no decir que de esta agua nunca he de beber”, porque cuando una menos se lo espera, no hay agua suficiente de esa, para saciar una sed tan tremenda.


Afortunadamente, como todo en el planeta y la vida, cambia, cicla, se modifica y se equilibra. No podemos ser recatadas, tranquilas y acomedidas más de lo que amerita, tampoco ninfómanas en celo por más de lo que amerita. Hay días en que todo lo que se mueve en dos patas, con buen trasero, sonrisa provocadora con o sin pechos, se lo quisiera una pasar de un bocado. En un cine, un baño, en el carro, la disco, la terraza, somos animales sin duda. Así como suena asqueroso para algunas, denigrante para otras, excitante, de ensueño y deseable para los otros, inimaginable para otros más…es una “fea verdad”, pero real. Tan real como que ahora escribo esto.


Pero aceptar y reconocer nuestros “bajos instintos”, no nos hace de menos. Sólo y posiblemente más honestas. Ya el sexo anal hace décadas que dejó de ser un tabú o curiosidad para pasar a la lista de lo cotidiano y normal. El verdadero tabú es decir lo que se piensa sin tapujos. Es tabú sentir con desenfreno, desear lo ajeno, controlar la mirada, las palabras, los deseos.


Somos humanos al final, el pene sólo es un órgano cosmético más, que a veces me gusta recibir y a veces me gusta dar. Todo depende del lente con que se vea y también es una realidad.



OK, escribo aquí de muchas cosas, que tal vez y no son del conocimiento público general, pero si de algo sirve, “perro que ladra, no muerde”, porque del otro lado está la posibilidad de simplemente ser una total farsante y vivir sólo para aparentar.


Mi pareja me conoce, sabe que el pasado, es pasado, que tengo ideas algo alrevesadas, que nos comprometimos a la monogamia, que mi imaginación siempre vuela rauda. Platicamos largo y tendido de lo que sentimos, desde lo más bajo a lo más fino. Entendemos que somos tan de carne y hueso como cualquiera y el sexo es un archivo más que estudiar, discutir, entender, armonizar pero que no podemos controlar.
Nuestras fantasías a veces nos asustan tanto como nos excitan. no tenemos que compartir gustos en todo para estar satisfechas. Sabemos que somos peligrosas, incontenibles, y por ello la comunicación nos permite evitar las ambiguedades y malentendidos, sin limitar tanto nuestros instintos.


Total, para eso es un blog, para bloguear, para expresarse sin reservas, compartir y darse el lujo de escribir lo que a muchas les para el pelo, o no se atreven a decir.


Como a los hombres, a nosotras las mujeres inquietas, nos interesa el ahora, más que el antes o el después. Nos gusta igual de rico, pero con un diferente que no nos aburra. Nos gustan bonitas, sexy, con envoltorio que revele lo que imaginamos sin poder ver más allá. Cuando somos unas perras, el empaque vale más que el contenido, para el rato no hay cortesía ni hipocresía, sólo vale el cortejo y la seducción eficaces y sin tanta palabrería.

Nos gusta que nos vean, que nos oigan, que nos teman, que nos supliquen, que nos deseen, que nos admiren, que nos complazcan y que no nos chinguen. Nos gusta rapidito y al llegue, así como con pompa y cortejo. Con los tragos bien puestos o en ayunas para no tener que dejar la cama. Somos y repito, animales, pero eso es simplemente, “la fea verdad”...y que con todo esto me haya salido del guacal.

sábado, 17 de abril de 2010

SEXO, MENTE Y CUERPO



Está comprobado que el cerebro es el órgano sexual más poderoso. El más grande sería la piel y el más explosivo posiblemente los pezones y la vulva. Puedo hacer el amor toda la tarde y pasar húmeda y ganosa toda la noche con sueños eróticos sin precedente. Hay día, en que simplemente no puedo parar. Deseo sexo, pienso en sexo y tengo sexo. No es de todos los días, aunque si contara la masturbación, la cuenta aumenta. Pero la que manda es mi mente y mi imaginación, aunque mi cuerpo duerma o trabaje o analice cuestiones aparte. Es una especie de instinto que florece por épocas al mes y me convierte en una mujer caliente y excitada por donde vaya. En esos días me la paso chequeando traseros, pechos, caras, labios, manos y no sólo de mujeres, hay hombres en demasía bien dotados que podrían participar en mis más alocadas fantasías. Y es que cuando el deseo y la calentura se apoderan del raciocinio y lógica, el resultado final es el que se busca, una penetración placentera, un encuentro desesperado por sentir, explorar y expresar. El mundo enloquecido actual se ha vuelto más seguro para la práctica sexual. No confío en nada ni nadie, todo puede acarrear enfermedades y consecuencias fatales. De ahí que la monogamia sea la opción más acertada. Claro que para ello la pareja debe compartir los mismos principios de exclusividad sexual y honestidad. Mi cuerpo me dicta órdenes que se ajustan a mi perfil sexual lésbico. Pero mi mente, a ella le temo más que nada pues no respeta géneros, formas, tamaños, lugares, momentos y tampoco acompañantes. Todos creo, tenemos ese lado oscuro dentro, muy bien guardado y encadenado. Sabemos que es peligroso y nos controlaría en un momento de flaqueza sin miramientos o compasión. Hoy mi cuerpo arde en deseo, mi piel grita por manos y besos, mi respiración se acelera cuando empiezan a aparecer las ideas y me mojo, me palpita la entrepierna. El escribir es una catarsis terapéutica, nos tranquiliza, nos ubica, sin negar lo obvio, sin caer en lo destructivo, sin arruinarme la vida. Soy un animal como cualquiera, cuando en tiempo de brama busca aparearse sin tregua. Pero también soy una intelectual sin esperanza, que superpone el análisis y sopesa las consecuencias. Eso es vivir en una época moderna, donde callamos los más profundos deseos por no ser políticamente incorrectos y más aún, por preservarnos sanas y vivas al final de cada día. Y las mujeres, somos tan fogosas como los hombres, la diferencia es que los segundos no se tientan el alma en mostrarlos y las primeras, como en todo lo demás, somos unas ardientes pero discretas damas. Complicado y apasionante esta vorágine de deseos y sentimientos. No es sólo de gays, lesbianas, bi o héteros, es simplemente la naturaleza humana. Las bajas pasiones, esperan, pacientes a que la oportunidad se presente y hay de aquel que caiga, deliciosamente en tan inimaginable desgracia.

martes, 28 de julio de 2009

"SWEET REBOUND" sólo entre Lesbianas


DULCE REVANCHA

Cuánto tarda soltera una lesbiana promedio entre relaciones, es una pregunta que todas sabemos, tiene una respuesta muy corta: horas, días meses...muy probable…¿años?...nooooooo!!!!!!!

No niego que hay algunas de carácter firme y temple inquebrantable ante la tentación de compañía…aunque sea temporal. Pero las demás, no tenemos tal virtud.

Ahora bien, es una característica de las lesbianas, el iniciar una relación amorosa y sexual con bastante premura y en muchas ocasiones, con el estímulo de recién haber terminado una relación, casi siempre dolorosa y aunada a la terrible sensación asfixiante de la soledad. Algo así como rodeadas de gente pero con un solitario y roto corazón.

Así en varias oportunidades, hemos iniciado vida de pareja, sin conocer a la mujer con quien pensamos compartir techo, hábitos, cama y en el mejor de los casos, gastos.

Aunque no es lo indicado, si es lo usual, salir en busca de una chica que llene ese espacio y nos haga olvidar. Olvidar a la ex que acabamos de dejar o nos acaba de dejar, sea cual sea la causa, si la dejamos, casi siempre fue por andar con otra y si nos dejarn, es porque ya andaban con otra.

Lo hemos experimentado y sentido en carne propia desde cada extremo o cara de la moneda. Pero a la larga, es un período de estrés y angustia, generalmente no hemos cerrado capítulo con la ex y ya tenemos compromisos con la actual. Hablo en un rotundo pasado, pero no por ello lo he olvidado y observo que como dije antes, es un fenómeno que nos identifica en alguna época de nuestras vidas.

Las “revanchas” no necesariamente son pasajeras o del y para el rato. Las mías han durado de 5 meses a 7 años. Y sin quererlo, cuando sentimos, en nuestro momento solitario ya estamos conectando… cuando por las noches todavía recodamos y lloramos por la desgraciada que nos dejó, o nos odiamos por haber dejado a alguien muy especial.

Así es como la vida sentimental de una lesbiana promedio se mece y deambula entre el drama y la pasión. Porque no sólo somos lesbianas, somos unas histéricas cuando bien nos conviene y también unas mártires, depende de lo que esté en juego. Claro que esto no lo pensamos, o al menos no muy en nuestros cabales, sino que, pasa. Hay que aceptar los altibajos de la vida.

Pero llega el tiempo de asentarse, de apaciguarse, en el que una se cansa de tanto babosear, sufrir y vivir pendientes de un hilo emocional. Es una necesidad de bajar revoluciones y dejar a un lado la adrenalina y el peligro, para adentrarse a las mansas aguas de una relación de larga y duradera evolución o... entregarse a la masturbación y placentera compañía propia sin clavos y problemas por parte de una cuata medio safada que nos hace la vida a cuadros. En fin, o bien acompañada o sola, pero no mal acompañada.

Pero volviendo a la “revancha”, las lesbianas no consideramos el tener acostones o contacto sexual casual, no logramos integrar esa opción a nuestra mentalidad controladora y hambrienta de pasarnos cual si relámpago a hacer nidito y jugar casita en menos de 48 horas tras haber conocido a una nueva compañera.

Así como en el mundo de los heterosexuales, el tener vida sexual antes de tener vida matrimonial ha permitido ver que el casamiento a veces no es una opción saludable, así podría ser que la relación de pareja inmediata con todo eso de las reglas y la monogamia, no sea lo más conveniente para las lesbianas que están solas, o sólo desean un ratito de compañía y cariñito especial.

Y… ¿por qué? Pues porque como buenas lesbianas somos posesivas, celosas, controladoras, obsesivas, desconfiadas, aguerridas y muy territoriales, sin dejar de ser piconas, traviesas, picaronas, inquietas y mal portadas, en más de una ocasión.

Hagamos cuentas de cuántas veces hemos iniciado una relación como consecuencia directa de una separación y de cómo nos esforzamos tanto por negarlo, disfrazarlo e ignorarlo, con tal de tener la razón y no sentirnos tan mal en esa despiadada soledad…aunque sólo sea por un tiempo.

Como sabiamente me dijo una chica maravillosa y ex pareja: “Te digo, que un clavo nunca saca a otro clavo y menos entre lesbianas”. Y “I hope I am not just a rebound for you”… ¡Qué razón tenía!

Después de un tiempo, cuando las cosas no funcionan, porque no imaginábamos con la que nos embarcábamos, nos quedamos silbando solas en la loma y todavía nos preguntamos, ¿qué pasó? ¿Cómo pude enredarme con fulanita o menganita? Otra característica lésbica, la amnesia y la necedad de aprender a puro golpe, en el ego y en el corazón. Caso concluido.

lunes, 27 de julio de 2009

ORGASMO... TEMA APARTE


La sensibilidad genital femenina es dada por extensas redes nerviosas que cubren e informan de cada punto en piel y mucosas. Somos ampliamente erógenas, pero no necesariamente orgásmicas.

El orgasmo es para muchas el indicador de que hubo satisfacción máxima y nos asegura que nuestro desempeño como amantes fue un éxito.

Pero tener uno o varios orgasmos no es rutinario para muchas mujeres, no sólo lesbianas, sino que mujeres en general. La sensación o sentimiento casi inmediato de pena, vergüenza y hasta fracaso al no poder sentir lo que se supone que se debe sentir y manifestar lo que se supone debe ser obvio al estar repletas de placer o de hacer sentir y ver en la pareja; es abrumadora y hasta condicionante para futuros encuentros sexuales.

He visto muchas películas porno y eróticas de todo tipo y se repite sin sentido y sin control el estereotipo de la chica que grita y se revuelve el pelo y se lame los labios y en fin, toda una actuación. No es cabal así en la vida real. Platicando por ahí, he escuchado y confirmado que cada lesbiana tiene su forma muy particular de expresarse durante momentos de placer físico sexual. Y una misma mujer puede expresarse de diferentes formas en diferentes oportunidades sin crear un patrón totalmente predecible cual si receta de cocina.

Y el orgasmo no es un requisito para calificar de satisfactorio o exitoso al acto sexual. Tampoco debería de contener el sentimiento de culpa por cualquiera de las partes al no lograrse por cualquiera de las dos partes.

Sólo pienso que el encuentro sexual al prolongarse en busca de un orgasmo que no aparecerá, puede causar que lo placentero pase a ser molesto, el cansancio cause torpeza, la impaciencia empañe a la ternura, la frustración quite el dulce sabor del amor y contacto íntimo, por puras ideas o expectativas erróneas.
Luego, cuando se debe mantener ese ambiente de paz, relajación y confianza, empiezan los comentarios alegóricos de: “No llegaste, ¿verdad? “Es que no te gustó”. “¿Por qué no llegaste?” “¿Qué hice mal?” “¿Todavía me amas?” Y otras cositas más, como “Es una frígida”. “Es una piedra”.

La otra cara del orgasmo es también cuando se tiene la facilidad de lograrlo, pero la estimulación no ayuda y entonces se podría decir que la amante necesita pulirse en el arte del qué hacer sexual.
Es una realidad que también se da, por inexperiencia, por falta de comunicación, por desconocimiento de qué y cómo le gusta a una nueva pareja o amante que la toquen o estimulen y otras cositas más.

Hay días en que se busca específicamente el orgasmo, otras en que sólo se desea sentir bien, sin subir a la cima, sino que degustar del paisaje desde la llanura.

Los términos de anorgasmia y multi orgasmos, son los polos de una gama de sensaciones y experiencias tan amplia como la Vía Láctea. Se pueden conocer pero no necesariamente vivir en ellos.

En ocasiones, el tener un objetivo fijo e inamovible en un contacto sexual, puede limitar qué tan intenso o satisfactorio pueda llegar a ser. El estrés puede producir ansiedad, lo que a su vez conlleva a no “funcionar” bien durante el sexo. Y no para menos cuando se juega con circunstancias como el miedo al rechazo, el miedo a la crítica, el miedo a no cumplir o llegarle a las expectativas de la pareja. En oposición a lo más deseado, se logra lo contrario y es no lograr tener un orgasmo.

Cuando joven inexperta, en mi primer experiencia sexual me excité muy poco, no tuve orgasmo y la mujer con quien estaba logró el suyo frotándose contra mi muslo, totalmente vestida y con unas copas de más. Era una “Stone butch” o sea que no dejaba que le tocaran y sospecho que tampoco sabía cómo y qué hacerle a otra mujer. Ya sabía yo qué era un orgasmo, pero porque desde que recuerdo me he masturbado y una de las ventajas de auto amarse, es que la satisfacción de un orgasmo es más constante y predictiva. Más sin embargo cuando estuve por primera vez con una mujer y lesbiana de mayor edad, nada.

En fin, luego tuve mi primer pareja estable y costó tiempo, esfuerzo y paciencia el lograr satisfacer y ser satisfecha sexualmente. Ahora, pues, no en balde ha pasado el tiempo, y las experiencias previas.

Pero la práctica hace a la maestra, siempre y cuando se practique bien.
Ahora…¿qué es un orgasmo?¿ Y por qué es tan deseado?
Ya cada quien con su propia conclusión. Para la próxima.

martes, 14 de julio de 2009

"SEX TALK", LA CUESTIÓN


“No debemos aspirar a la libertad oprimiendo al prójimo, sino viviendo la vida de la forma que elegimos y pensando cómo queremos. Nuestras acciones nunca deben impedir que los demás actúen y piensen libremente, como nosotros lo hacemos”. Bertrand Russell

La vida en pareja es una aventura sin límites, donde no importa el tiempo, nunca dejamos de asombrarnos y de aprender cosas nuevas de nuestra pareja. Es un viaje de dos que esperamos tarde muchos años, nos permita crecer como personas, como mujeres, como humanos. Nos brinde seguridad, felicidad, satisfacción y tranquilidad.

Y en efecto así es, pero hay que dedicarse para obtener lo mejor y cuidarnos de lo que nos podría dañar. Es un proceso a largo plazo y requiere de dos partes que quieran caminar lado a lado con un horizonte en común…aunque una lo haga en avión y la otra en barco, aunque una duerma por la mañana y la otra por la tarde, aunque una prefiera el verano y la otra el invierno, el arte está en la combinación, en la paciencia y en nuestro corazón.

Hace poco, estuve platicando con una persona que me preguntaba cómo abordar el tema sobre sexo, en su relación de pareja de ya varios años, pues a pesar de vivir juntas, es difícil hablar sobre ello.
Entonces me puse a investigar al respecto y encontré una gran cantidad de información relacionada que me indica, es una situación más frecuente de lo que imaginaba.

Sobre todo porque es otro tema tabú en el ambiente lésbico y no me extrañaría que a todo nivel. Las parejas hacen el amor, tienen sexo, pero no hablan del mismo. Muchas se apoyan en mitos y expectativas que no aplican a la realidad, como lo es entre otras cosas, la idea de que sólo alcanzando el orgasmo la persona logra estar sexualmente satisfecha en un encuentro íntimo, por ejemplo.

Es muy fácil adoptar una postura defensiva cuando se toca el tema del sexo en una relación y sobre todo si existen diferencias en el deseo que cada una experimenta.

La sugerencia a este punto que predomina en la literatura es que exista la disposición de ambas partes de hablar honestamente sobre sus sentimientos y el por qué surge esa actitud defensiva.

Pero veamos un poco más allá de lo obvio o mejor dicho, veamos lo que se da en todos y en todo momento. El hablar sobre sexo es incómodo, ya sea con los padres, los hermanos, los más jóvenes o los más ancianos de la familia, ni pensarlo en que sea tema de sobremesa con los colegas, amistades o incluso, con la pareja.

No logramos hablar con soltura ni siquiera cuando vamos a chequeo médico y necesitamos tratamiento o consejo profesional. Entonces, por la sociedad, la familia, nuestra propia actitud, nuestros condicionamientos y muchos factores más, no estamos acostumbradas a hablar de sexo y nos incomoda.

En mi caso, no negaré que es un tema que me apasiona, pero definitivamente es difícil encontrar eco, o poder ser del todo sincera y desinhibida, sin arriesgarse a ofender o herir susceptibilidades, no digamos pecar de obscena, libertina o depravada.

Pero mantenernos en silencio con lo que respecta al sexo, nos mantiene ignorantes y potencialmente conlleva a resultados de salud sexual negativos, (que va desde tener sexo insatisfactorio, hasta el riesgo de adquirir enfermedades de transmisión sexual).
Otra desventaja de callar sobre el tema del sexo, es que nos permite perpetuar los mitos sexuales que raramente son ciertos, pero “suenan” verdaderos ante la falta de una comunicación sexual abierta y honesta.

Encontré unos cuantos consejos sobre qué NO hacer si queremos mejorar nuestra comunicación sexual:
· Uno de los múltiples mitos sexual, insta a las persona s a creer que para ser grandes amantes se necesita poder leer la mente de los otros, en vez de mejorar nuestra comunicación. La comunicación no siempre se trata de hablar, pero parece ser que la clave para tener muy buen sexo, es poseer la habilidad de poder hablar al respecto. Y definitivamente es mucho más fácil hablar, que leer la mente.
· Otro mito implica el miedo al rechazo sexual y hacer el ridículo al expresar opiniones “inapropiadas” respecto a deseos o fantasías sexuales. Limita la posibilidad de hablar honestamente y sin temor de aspectos que no dañan sino que enriquecen la experiencia sexual individual y en pareja.
· Con pocas excepciones, todos nacimos y fuimos criadas con algún tipo de creencia sexual negativa. No está de más agregarle la connotación si es sexualidad homosexual. Y no necesariamente esas ideas equivocadas vienen sólo de la familia, sino que de la escuela, universidad, la propia comunidad lésbica y homosexual.
· Otro mito es que el sexo es espontáneo, que no se necesita investigar, leer, escuchar, ver, preguntar, para saber cómo amar. El tener un contexto para poder dialogar en las múltiples opciones y variantes y modificaciones aplicables al sexo entre dos personas es muy extensa, pero hay que informarse y también abrirse a la posibilidad de cambios, innovaciones y ultimadamente, mejoras.
· Un mito más es que para tener sexo no se necesita hablar. Pero olvidamos que parte del acto sexual amerita comunicarse y aunque el lenguaje corporal es muy importante, también lo es el lenguaje verbal. Saber lo que pasa no sólo por un gemido que puede ser de dolor o placer, sino porque si existe la duda, la aclaración puede permitir un encuentro amoroso satisfactorio o evitar una práctica sexual incomoda, sin cortar con la armonía de la pareja en cuestión. Es reconfortante poder escuchar de la amada, cómo siente, qué quiere y cómo lo quiere y a la larga descubrir que hay más en común de lo que pensaban.

En fin que la comunicación sexual entre parejas no está del todo en la mejor posición para muchas. Cuando me preguntaron, no fui la más versada ni conocedora del tema, pero creo que es una oportunidad para aprender y quién sabe, incluso tomar un poquito de aquí y de por allá para mi propia relación. El punto es que el tocar este tema es un ganar-ganar, para quien lo lee y para quien lo escribe.

Tengo más que compartir, de tal forma que quiero extenderme en este tópico. No hay mucha información fácilmente disponible de la sexualidad lésbica, aunque si se busca, se encuentra.

jueves, 2 de octubre de 2008

MENTIRAS Y MITOS SOBRE LAS RELACIONES Y EL SEXO 17



CONCLUSION:

Cada quien es un acúmulo de experiencias, ideas, sentimientos, fantasías deseos y en cada quien está hacer de lo suyo, lo mejor para dos, sin dejar de ser. Comunicando, que es la forma de conectar con nuestras parejas. Hay definitivamente mucha tela que cortar, opiniones encontradas, que dan la oportunidad de enriqueces, agregar o rechazar lo descrito, o hasta experimentar o corroborar la veracidad de los enunciados. Perfecta oportunidad para conocerse mejor, abordar sana y pacíficamente el tema del sexo y sacarle el mayor provecho.

Esta fue una recopilación de los mitos y mentiras que deambulan en el Internet, no estoy de acuerdo con todos, con otros parcialmente y con otros totalmente. Pero me ponen a pensar y en ciertos puntos cambiar mis posiciones.

En muchos puntos he agregado parte de mi sentir y pensar, que de igual forma puede o no aceptarse. Sería fabuloso discutir al respecto, compartir entre las chicas de ambiente y conocernos desde un punto de vista más humano y real. Todas tenemos una o más historias que contar, deberíamos empezar a hacerlo.

Y eso que todavía hay muchos más, espero compartirlos al rato.

MENTIRAS Y MITOS SOBRE LAS RELACIONES Y EL SEXO 3

Mito #10: LA RELACION PUEDE VOLVERSE GRANDIOSA SOLO CUANDO SE LOGRA CAMBIAR A LA PAREJA.

No caer en la trampa de creer que si se puede cambiar a la pareja, la relación será mejor. Cada quien está en partes iguales, como responsable de las cuentas de una relación.
Dejar atrás la mentalidad infantil de que caer en el enamoramiento significa que alguien será responsable de tu felicidad. Se debe tomar la responsabilidad por la felicidad de cada quien, personalmente.
Si la relación está en crisis, la persona más indicada de cambiar es una misma. Una vez identificados los resultados que inconscientemente se buscan con comportamiento destructivo, se puede decidir removerlos de la vida del implicado.
Es importante saber y entender que se será lastimada en una relación. No existe una persona perfecta sin defectos. Aún una persona con las mejores intenciones lastimará a su pareja. Lastimará sus sentimientos. Dirá cosa que la otra parte no quiere que se digan, hará cosas que desearía no se hicieran.
Una relación es una unión imperfecta entre dos espíritus deseosos que dicen,”preferimos estar en una relación y compartir nuestreas vidas, alegrías, gozos, actividades, compartir mi vida en vez de hacerlo sola.
Si se desea tener una relación es importante reconocer que el ser lastimada viene con el paquete. Sólo se debe decidir si se tiene la perseverancia necesaria, la confianza necesaria en una misma y que se puede manejar. De ninguna manera tiene realción con el masoquismo, lo cual obviamente no es el tema.

MENTIRAS Y MITOS SOBRE LAS RELACIONES Y EL SEXO 2

Mito #9: HAY UNA FORMA CORRECTA Y UN FORMA INCORRECTA DE HACER UNA RELACIÓN GRANDIOSA.

Nada puede estar más lejos de la realidad. No hay una forma correcta definitiva para ser una buena pareja, buena madre, o el manejar cualquier reto en la relación que la vida lanza sin avisar.
Hacer lo que funciona para cada parte, en vez de seguir estándares que pueden leerse en un libro o escucharse de una amistad bien intencionada. Si lo que la pareja hace es generar los resultados que se desean, mantenerlos. Si ambas partes concuerdan con los principios que les trabajan bien, entonces escribir sus propias reglas.
Recordar que no se debe ser rígida en la forma en que se acepta las expresiones amorosas de la pareja. No existe la forma correcta de ser amada. El hecho de que la pareja exprese sus sentimientos diferentes, no los hacen menos genuinos o de menos valor.

MENTIRAS Y MITOS SOBRE LAS RELACIONES Y EL SEXO 16

Mito #8: UNA GRAN RELACION NO PUEDE SOBREVIVIR CON PAREJAS CON DEFECTOS.

Nadie es perfecto. Mientras que los defectos de la pareja no sean abusivos o destructivos, se puede aprender a vivir con ellos.
En vez de enfocarse en las deficiencias de la pareja, recordar las cualidades que les atrajeron en primer lugar. Tal vez y algunas de estas idiosincrasias fueron parte de la atracción. Sólo porque un comportamiento no sea frecuente, no significa que sea tóxico para la pareja.
Es importante distinguir a una pareja con sus lunas, altibajos y la que tiene serios problemas, como el abuso físico, de alcohol drogas. Estos sí que son comportamientos con los que NO se debería una acostumbrar a vivir. Y lo mejor es que una persona que le tiene afecto a otra, puede ayudar a mejorar algunos aspectos poco alagadores de la otra sin pasar sobre su dignidad.

MENTIRAS Y MITOS SOBRE LAS RELACIONES Y EL SEXO 15

Mentira #8: EXCELENTE SEXO SE TRATA DE …

La técnica sexual, o la comunicación sexual. Es la mecha, las sábanas de la cama, o los juguetes sexuales…en el Internet hay listados de más de cientos de libros sobre cómo lograr el sexo perfecto, o al menos excelente. No es mentira que el sexo excelente pueda tenerse, lo que sí es mentira es que el sexo excelente de una persona sea el de la otra. No es una receta de cocina, no hay pasos determinados que seguir, es tan sólo la forma en que combinamos lo que sabemos, tenemos y queremos. La clave para lograr la mayor satisfacción radica en la disposición, conexión, ambiente y comunicación. El sexo puede ser fenomenal al masturbarse o con otra persona, nuestra mente juega un papel muy importante, tan es así que determina la respuesta y desempeño de nuestro cuerpo, con las características bien conocidas de la excitación.

MENTIRAS Y MITOS SOBRE LAS RELACIONES Y EL SEXO 14

Mito #7: UNA GRAN RELACION NO TIENE NADA QUE O TIENE TODO QUE VER CON EL SEXO.

La creencia de que el sexo no es importante o que es lo más importante es un mito peligroso que erosiona la intimidad. El sexo provee de un tiempo fuera de las presiones de la vida diaria y permite experimentar un nivel de calidad en cuanto a la cercanía, vulnerabilidad y compartir con la pareja.
No tiene que serlo todo, pero posee una alta escala en cuanto a la frustración en la relación. Si la vida sexual en pareja no es satisfactoria, se vuelve una situación importante, ya sea porque de un lado falta y del otro sobra. En cambio si el sexo es satisfactorio, se le tiende a dar un valor más bajo en la escala de importancia, sinque hallan medidas o pendientes.
No restringir el pensamiento por considerar que el sexo es algo que sólo tiene componente físico. Tocarse, tomarse de las manos, acariciarse, y cualquier forma de proveer confort físico a la pareja, puede ser vista como parte de una vida sexual satisfactoria.

MENTIRAS Y MITOS SOBRE LAS RELACIONES Y EL SEXO 13

Mentira #7: HAY UNA FORMA CORRECTA Y UNA FORMA INCORRECTA DE TENER SEXO.

Ya sea que nos han inculcado que debemos tener sexo con alguien más, por lo que la masturbación no es verdadero sexo; lo debemos hacer con alguien del sexo opuesto, lo debemos hacer en la cama, 2.5 veces a la semana y demás tonteras, nunca falta alguien que quiere imponer sus forma(s) de hacerlo. La verdad es que no existen reglas para tener sexo, más allá de edad y consentimiento, podemos tener sexo saludable y alegre. No es necesario ni mandatario el orgasmo, cada quien sabe mejor que la otra persona cómo sentirse satisfecho y no depende de las expectativas ajenas. Tener una finalidad predeterminada implica a veces presiones, obligaciones, tareas y compromisos que hacen del acto sexual un evento poco llamativo. Un ingrediente en el buen sexo es permitirse ser honesto, espontánea y libre, no temiendo por mal interpretaciones que durante el acto sexual pueden crear un momento de distanciamiento, disconfort y pocos deseos de repetirlo. Poder verbalizar y hasta actuar fantasías, da un aspecto infantil tan liberador como necesario.

MENTIRAS Y MITOS SOBRE LAS RELACIONES Y EL SEXO 12

Mito #6: UNA GRAN RELACION PERMITE VENTILAR TODOS LOS SENTIMIENTOS DE CADA UNA.

Sacar las cosas de dentro puede hacer sentir bien, pero cuando se dice algo de sopetón, en el calor del momento, se arriesga dañar a la relación permanentemente. Muchas relaciones se destruyen cuando una parte no puede perdonar algo que fue dicho durante esta ventilación de emociones.
Antes de decir algo por lo que se puede una arrepentir, morderse la lengua y darse un momento para reconsiderar cómo realmente se siente una. Las cosas que decimos cuando nos desahogamos, frecuentemente no representan lo que realmente sentimos y que no debe ser comunicado, especialmente si tiene potencial destructivo. Mas no significa tampoco el guardarlo en el baúl del olvido y pretender que nada pasó o pasa, pues como cualquier cosa a presión, si no se libera lentamente, seguramente estallará. Las cosas se pueden decir, pero a veces es necesario buscar la forma, lugar y momento. Hay parejas más sensibles que otras, y se debe respetar, pero nunca por ello, dejar de comunicarse.

MENTIRAS Y MITOS SOBRE LAS RELACIONES Y EL SEXO 11

Mentira #6: ES SEXO ES ESPECIAL. ES UN MOMENTO DE TRANSFORMACIÓN QUE SÓLO SE DA DE VEZ EN CUANDO.

Por una parte, es verdad que el sexo puede ser transformador y que algunas no lo hacen con la frecuencia deseada. Por otra parte, el sexo es increíblemente común y de ocurrencia regular. Aún así algunos creen que el sexo es una fuente no renovable que se va a secar. Si entonces colocamos al sexo en su lugar entre todas las demás actividades de la vida diaria y todas las formas en las que nos comunicamos con las personas a nuestro alrededor, tendremos mucho menos ansiedad sobre cómo lo estamos haciendo, cuándo lo estamos haciendo, si lo estamos haciendo bien o no, con quién lo estamos haciendo. El sexo no necesita ser tratado con guantes de seda. Otro punto es que el sexo no puede obligarse, ni en una misma ni en la otra persona. Hay mecanismos más complejos que la simple atracción, a veces no tan fácilmente descifrables. Así como hoy se quiere, mañana no se quiere tener sexo. Como el dicho, “a la fuerza, ni el pan es bueno”.

MENTIRAS Y MITOS SOBRE LAS RELACIONES Y EL SEXO 10

Mito #5: UNA GRAN RELACION ES UNA RELACIÓN PACÍFICA.

No hay que temer discutir por sentir que esto es un signo de debilidad, Hasta las parejas más sanas, discuten. Si se aborda de una forma apropiada, el discutir puede hasta ayudar a la relación, a través de liberar tensiones e instilar una sensación de paz que viene de saber que se pueden liberar sentimientos sin por ello ser abandonada o humillada.
En vez de preocuparse de cuantas veces se discute en pareja, mejor preocuparse de cómo se discute en pareja.
Algunas pistas:
No abandonar el tema y reconocer la validez de la pareja durante el argumento.
No buscar conflicto por ser estimulante o porque ya se formó el hábito.
No buscar el abordaje de “quien es culpable” en los argumentos que se presenten.
No evitar alcanzar un cierre emocional al final del argumento.
Desear llegar a un acuerdo que beneficie a ambas partes por el bien de la relación.
Ser extremadamente honestas.
No personificar de entrada los roles de "víctima" y "victimaria".
Traer al pasado a colación con fines de mejora y no de ataque.
No comparar la realción actual con las anteriores, jamás serán iguales, ni una misma lo es.
Aceptar que no se es perfecta, aunque ambas así lo creían.
Reconocer si hay problemas de autoestima, o de negación respecto a la persona misma y a la otra.
Si nada de esto ayuda, buscar ayuda profesional.

MENTIRAS Y MITOS SOBRE LAS RELACIONES Y EL SEXO 9

Mentira #5: MÁS ES MEJOR, MEJOR ES MEJOR.

Estas preposiciones pueden ser ciertas para algunas, algunas veces. Lo que crea la mentira, es que esto se pretenda sea cierto para todas, todo el tiempo. En la realidad, las personas tienen preferencias que cambian con el estado de ánimo y qué tipo de sexo desean. Similarmente, todos tenemos diferentes niveles de deseo sexual, los que pueden cambiar a lo largo del mes, a lo largo de los años.
Últimamente hay una mentira de moda que implica que debemos buscar mejor sexo, pero presionándonos y presionando a nuestras parejas en una actitud de competencia para lograrlo. Esto también puede tener el efecto contrario, creando ansiedad y al borde en el sexo que tenemos. Tal ves reconocer nuestras limitaciones si es que las tenemos y trabajar con lo que podemos y tenemos. No necesariamente buscar lo mejor, pero al menos lo más apetecible. El aburrimiento es un enemigo del deseo sexual y no olvidemos que no podemos dejar de ser humanos, lo que apetece generalmente entre por los ojos, la nariz y la boca, aprovecharlo sería muy conveniente. La decisión de buscar cosas nuevas, hacer cosas nuevas, viene de dentro de la persona, no de lo que puedan decirle por fuera, si hay interés, se logra, si no lo hay, se conforma.

MENTIRAS Y MITOS SOBRE LAS RELACIONES Y EL SEXO 8

Mito #4: UNA GRAN RELACION REQUIERE QUE SE TENGAN INTERESES EN COMUN QUE UNAN A LAS PARTES INTERESADAS PARA SIEMPRE.

No hay nada de malo en una relación si no se comparten todos los intereses y actividades en común. Las integrantes de la pareja, se fuerzan en involucrarse en actividades en común, pero el resultado es el estrés, la tensión y el conflicto, entonces, ¡no hacerlo! Se puede compartir dándole a la otra su tiempo así como dárnoslo a nosotras mismas. No es tanto la cantidad como la calidad. Una pareja renovada, energetizada, inspirada y feliz, por haberse nutrido intelectual y espiritual y físicamente en un lugar lejano a la otra por un tiempo corto, trae esa energía contagiable que puede ser el inicio de muchas cosas a realizar en pareja por mucho tiempo más. Es responsabilidad de las interesadas en la relación, recargar energías, cuidar actitudes, revisar hábitos, analizar espectativas propias, para compartirlas por el mejoramiento de la relación. No se puede esperar recibir, ni dar siempre, esto cambia y no se obliga. Sólo pensar, se hace lo que gusta, se va a donde atrae, se come lo que apetece, se la pasa bien dónde hay buen ambiente,igual con la relación de pareja.

Acerca de mí

Mi foto
Guatemala
Buscando respuestas, busco opciones, busco opiniones, busco saber y aprender.Simplemente, no cumplo con ninguna regla, espectativa, predicciòn o definiciòn.

CREO...QUE...


"La búsqueda de dios es una ocupación inútil, pues no hay nada que buscar donde nada existe. A los dioses no se les busca, se les crea..." Maximo Gorki

UNA DE TANTAS CONCLUSIONES...

"Cuando practicamos Zen, vemos que el dolor no es malo. Simplemente es dolor. Si nos pasamos la vida huyendo de momentos dolorosos, le cerramos la puerta a muchas cosas que de lo que la vida nos trae, tanto el dolor como la alegría. No podemos llorar cuando estamos tristes, ni podemos reir cuando estamos felices. Cuando evitamos el dolor y peleamos para no sentirlo, el dolor se convierte en sufrimiento.
Hay una enorme diferencia entre dolor y sufrimiento. El dolor con frecuencia no puede ser evitado, pero el sufrimiento si. Al aprender las diferencias entre ambos, muchos temores desaparecen."
Brenda Shoshanna.

"Gender, along with race, class, ethnicity, and age, is one of the most profound social status determinants in our society--
Gender is just not what I care about or even really notice in a sexual partner--I judge each person as an individual--I have categories, but gender isn´t one of them. I´m erotically attracted to intelligent people, to people with a kind of sleazy, sexy come-on, to eccentrics."
Jane Litwoman


“Nuestro temor a lo que sea que lo cause, se origina de nuestra ignorancia y se manifiesta a través de nuestras inseguridades. Reaccionamos con fobias, rechazo y ataque, según nosotros para defendernos de los fantasmas de nuestra mente...cuando estos temores son tan sólo engaños y nos volvemos sus indefensos esclavos.”


CABALASISOY

PERSONA SUPER ESPECIALES

Lecturas recomendadas

  • A Concise History of Euthanasia: Life, Death, God and Medicine by Ian Dowbiggin
  • A Forest of Kings by Friedel, Schele
  • A Short History of guatemala by Ralph Lee
  • All Women are Healers by Diane Stein
  • Bi Any other Name edited by L. Hutchins and L. Kaahumanu
  • Blood and Guts by Richard Hollingham
  • Body Work: A V.I. Warshawski Novel by Sara Paretsky
  • Brother Iron, Sister Steel: A Bodybuilder's Book by Dave Draper
  • Chronicle of the Maya Kings and Queens by Martin, Grube
  • Cure by Robin Cook
  • Dying with Confidence by Anyen Rinpoche
  • Fearless by Brenda Shoshanna ,PhD
  • Happiness is an Inside Job
  • History of Medicine by Jacalyn Duffin
  • How to be Sick by Toni Bernhard
  • Human Remains by Helen MacDonald
  • Ice Cold by Tess Gerritsen
  • If the Buddha Dated by Charlotte Kasl
  • If the Buddha Got Stuck by charlotte Kasl Ph. D.
  • In the Land of Invisible Women by Qanta A. Ahmed, MD
  • It`s Easier Than You Think by Sylvia Boorstein
  • Joe Weider's Ultimate Bodybuilding Joe Weider's Ultimate Bodybuilding by Joe Weider, Bill Reynolds
  • Kate Daniels Series by Ilona Andrews
  • Lesbian Couples by Merilee Clunis, PhD; Dorsey Green, PhD.
  • Medical Firsts by Robert E. Adler
  • Medicine Women by Elisabeth Brooke
  • Medicine Women, Curanderas and Women Doctors by Perrone, et al.
  • Mercy Thompson, Series by Patricia Briggs
  • One year to a Life of Writing by Susan M: Tiberghien
  • Pay Attention by Sylvia Boorstein
  • Pioneer Doctor by Mari Grana
  • Practicing Peace in Times of War by Pema Chodron
  • Sastun by Rosita Arvigo, et al.
  • Stiff by Mary Roach
  • That`s Funny by Sylvia Boorstein
  • The Code of Kings by Linda Schele, et al
  • The Disappearing Spoon by Sam Kean
  • The Excellent Dr. Blackwell by Julia Boyd
  • The Girl Who Played with Fire by Stieg Larsson
  • The Girl with the Dragon Tattoo by Stieg Larsson
  • The Gost Map by Steven Johnson
  • The Knive Man by Wendy Moore
  • The Middle Ages by Morris Bishop
  • The Mists of Avalon by Marion Zimmer B.
  • The Plague Tales by Ann Benson
  • The Scalpel and the Silver Bear by Alvord, Cohen
  • The Woman in the Shaman`s Body by B. Tedlock
  • Virals by Kathy Reichs
  • Western Medicine by Irvine Loundon
  • Witches, Midwives and Nurses by Ehrenreich and English
  • Woman as Healer by Jeanne Achtberg
  • Woman Who Glows in the Dark by Elena Avila, et al.
  • Women Healers by Elisabeth Brooke
  • Women Physicians and the Culture of Medicine by More et al
  • Writing Down the Bones by Natalie Goldberg
  • Zen Miracles by Brenda Shoshanna Ph. D.