martes, 28 de julio de 2009

"SWEET REBOUND" sólo entre Lesbianas


DULCE REVANCHA

Cuánto tarda soltera una lesbiana promedio entre relaciones, es una pregunta que todas sabemos, tiene una respuesta muy corta: horas, días meses...muy probable…¿años?...nooooooo!!!!!!!

No niego que hay algunas de carácter firme y temple inquebrantable ante la tentación de compañía…aunque sea temporal. Pero las demás, no tenemos tal virtud.

Ahora bien, es una característica de las lesbianas, el iniciar una relación amorosa y sexual con bastante premura y en muchas ocasiones, con el estímulo de recién haber terminado una relación, casi siempre dolorosa y aunada a la terrible sensación asfixiante de la soledad. Algo así como rodeadas de gente pero con un solitario y roto corazón.

Así en varias oportunidades, hemos iniciado vida de pareja, sin conocer a la mujer con quien pensamos compartir techo, hábitos, cama y en el mejor de los casos, gastos.

Aunque no es lo indicado, si es lo usual, salir en busca de una chica que llene ese espacio y nos haga olvidar. Olvidar a la ex que acabamos de dejar o nos acaba de dejar, sea cual sea la causa, si la dejamos, casi siempre fue por andar con otra y si nos dejarn, es porque ya andaban con otra.

Lo hemos experimentado y sentido en carne propia desde cada extremo o cara de la moneda. Pero a la larga, es un período de estrés y angustia, generalmente no hemos cerrado capítulo con la ex y ya tenemos compromisos con la actual. Hablo en un rotundo pasado, pero no por ello lo he olvidado y observo que como dije antes, es un fenómeno que nos identifica en alguna época de nuestras vidas.

Las “revanchas” no necesariamente son pasajeras o del y para el rato. Las mías han durado de 5 meses a 7 años. Y sin quererlo, cuando sentimos, en nuestro momento solitario ya estamos conectando… cuando por las noches todavía recodamos y lloramos por la desgraciada que nos dejó, o nos odiamos por haber dejado a alguien muy especial.

Así es como la vida sentimental de una lesbiana promedio se mece y deambula entre el drama y la pasión. Porque no sólo somos lesbianas, somos unas histéricas cuando bien nos conviene y también unas mártires, depende de lo que esté en juego. Claro que esto no lo pensamos, o al menos no muy en nuestros cabales, sino que, pasa. Hay que aceptar los altibajos de la vida.

Pero llega el tiempo de asentarse, de apaciguarse, en el que una se cansa de tanto babosear, sufrir y vivir pendientes de un hilo emocional. Es una necesidad de bajar revoluciones y dejar a un lado la adrenalina y el peligro, para adentrarse a las mansas aguas de una relación de larga y duradera evolución o... entregarse a la masturbación y placentera compañía propia sin clavos y problemas por parte de una cuata medio safada que nos hace la vida a cuadros. En fin, o bien acompañada o sola, pero no mal acompañada.

Pero volviendo a la “revancha”, las lesbianas no consideramos el tener acostones o contacto sexual casual, no logramos integrar esa opción a nuestra mentalidad controladora y hambrienta de pasarnos cual si relámpago a hacer nidito y jugar casita en menos de 48 horas tras haber conocido a una nueva compañera.

Así como en el mundo de los heterosexuales, el tener vida sexual antes de tener vida matrimonial ha permitido ver que el casamiento a veces no es una opción saludable, así podría ser que la relación de pareja inmediata con todo eso de las reglas y la monogamia, no sea lo más conveniente para las lesbianas que están solas, o sólo desean un ratito de compañía y cariñito especial.

Y… ¿por qué? Pues porque como buenas lesbianas somos posesivas, celosas, controladoras, obsesivas, desconfiadas, aguerridas y muy territoriales, sin dejar de ser piconas, traviesas, picaronas, inquietas y mal portadas, en más de una ocasión.

Hagamos cuentas de cuántas veces hemos iniciado una relación como consecuencia directa de una separación y de cómo nos esforzamos tanto por negarlo, disfrazarlo e ignorarlo, con tal de tener la razón y no sentirnos tan mal en esa despiadada soledad…aunque sólo sea por un tiempo.

Como sabiamente me dijo una chica maravillosa y ex pareja: “Te digo, que un clavo nunca saca a otro clavo y menos entre lesbianas”. Y “I hope I am not just a rebound for you”… ¡Qué razón tenía!

Después de un tiempo, cuando las cosas no funcionan, porque no imaginábamos con la que nos embarcábamos, nos quedamos silbando solas en la loma y todavía nos preguntamos, ¿qué pasó? ¿Cómo pude enredarme con fulanita o menganita? Otra característica lésbica, la amnesia y la necedad de aprender a puro golpe, en el ego y en el corazón. Caso concluido.

lunes, 27 de julio de 2009

ORGASMO... TEMA APARTE


La sensibilidad genital femenina es dada por extensas redes nerviosas que cubren e informan de cada punto en piel y mucosas. Somos ampliamente erógenas, pero no necesariamente orgásmicas.

El orgasmo es para muchas el indicador de que hubo satisfacción máxima y nos asegura que nuestro desempeño como amantes fue un éxito.

Pero tener uno o varios orgasmos no es rutinario para muchas mujeres, no sólo lesbianas, sino que mujeres en general. La sensación o sentimiento casi inmediato de pena, vergüenza y hasta fracaso al no poder sentir lo que se supone que se debe sentir y manifestar lo que se supone debe ser obvio al estar repletas de placer o de hacer sentir y ver en la pareja; es abrumadora y hasta condicionante para futuros encuentros sexuales.

He visto muchas películas porno y eróticas de todo tipo y se repite sin sentido y sin control el estereotipo de la chica que grita y se revuelve el pelo y se lame los labios y en fin, toda una actuación. No es cabal así en la vida real. Platicando por ahí, he escuchado y confirmado que cada lesbiana tiene su forma muy particular de expresarse durante momentos de placer físico sexual. Y una misma mujer puede expresarse de diferentes formas en diferentes oportunidades sin crear un patrón totalmente predecible cual si receta de cocina.

Y el orgasmo no es un requisito para calificar de satisfactorio o exitoso al acto sexual. Tampoco debería de contener el sentimiento de culpa por cualquiera de las partes al no lograrse por cualquiera de las dos partes.

Sólo pienso que el encuentro sexual al prolongarse en busca de un orgasmo que no aparecerá, puede causar que lo placentero pase a ser molesto, el cansancio cause torpeza, la impaciencia empañe a la ternura, la frustración quite el dulce sabor del amor y contacto íntimo, por puras ideas o expectativas erróneas.
Luego, cuando se debe mantener ese ambiente de paz, relajación y confianza, empiezan los comentarios alegóricos de: “No llegaste, ¿verdad? “Es que no te gustó”. “¿Por qué no llegaste?” “¿Qué hice mal?” “¿Todavía me amas?” Y otras cositas más, como “Es una frígida”. “Es una piedra”.

La otra cara del orgasmo es también cuando se tiene la facilidad de lograrlo, pero la estimulación no ayuda y entonces se podría decir que la amante necesita pulirse en el arte del qué hacer sexual.
Es una realidad que también se da, por inexperiencia, por falta de comunicación, por desconocimiento de qué y cómo le gusta a una nueva pareja o amante que la toquen o estimulen y otras cositas más.

Hay días en que se busca específicamente el orgasmo, otras en que sólo se desea sentir bien, sin subir a la cima, sino que degustar del paisaje desde la llanura.

Los términos de anorgasmia y multi orgasmos, son los polos de una gama de sensaciones y experiencias tan amplia como la Vía Láctea. Se pueden conocer pero no necesariamente vivir en ellos.

En ocasiones, el tener un objetivo fijo e inamovible en un contacto sexual, puede limitar qué tan intenso o satisfactorio pueda llegar a ser. El estrés puede producir ansiedad, lo que a su vez conlleva a no “funcionar” bien durante el sexo. Y no para menos cuando se juega con circunstancias como el miedo al rechazo, el miedo a la crítica, el miedo a no cumplir o llegarle a las expectativas de la pareja. En oposición a lo más deseado, se logra lo contrario y es no lograr tener un orgasmo.

Cuando joven inexperta, en mi primer experiencia sexual me excité muy poco, no tuve orgasmo y la mujer con quien estaba logró el suyo frotándose contra mi muslo, totalmente vestida y con unas copas de más. Era una “Stone butch” o sea que no dejaba que le tocaran y sospecho que tampoco sabía cómo y qué hacerle a otra mujer. Ya sabía yo qué era un orgasmo, pero porque desde que recuerdo me he masturbado y una de las ventajas de auto amarse, es que la satisfacción de un orgasmo es más constante y predictiva. Más sin embargo cuando estuve por primera vez con una mujer y lesbiana de mayor edad, nada.

En fin, luego tuve mi primer pareja estable y costó tiempo, esfuerzo y paciencia el lograr satisfacer y ser satisfecha sexualmente. Ahora, pues, no en balde ha pasado el tiempo, y las experiencias previas.

Pero la práctica hace a la maestra, siempre y cuando se practique bien.
Ahora…¿qué es un orgasmo?¿ Y por qué es tan deseado?
Ya cada quien con su propia conclusión. Para la próxima.

Acerca de mí

Mi foto
Guatemala
Buscando respuestas, busco opciones, busco opiniones, busco saber y aprender.Simplemente, no cumplo con ninguna regla, espectativa, predicciòn o definiciòn.

CREO...QUE...


"La búsqueda de dios es una ocupación inútil, pues no hay nada que buscar donde nada existe. A los dioses no se les busca, se les crea..." Maximo Gorki

UNA DE TANTAS CONCLUSIONES...

"Cuando practicamos Zen, vemos que el dolor no es malo. Simplemente es dolor. Si nos pasamos la vida huyendo de momentos dolorosos, le cerramos la puerta a muchas cosas que de lo que la vida nos trae, tanto el dolor como la alegría. No podemos llorar cuando estamos tristes, ni podemos reir cuando estamos felices. Cuando evitamos el dolor y peleamos para no sentirlo, el dolor se convierte en sufrimiento.
Hay una enorme diferencia entre dolor y sufrimiento. El dolor con frecuencia no puede ser evitado, pero el sufrimiento si. Al aprender las diferencias entre ambos, muchos temores desaparecen."
Brenda Shoshanna.

"Gender, along with race, class, ethnicity, and age, is one of the most profound social status determinants in our society--
Gender is just not what I care about or even really notice in a sexual partner--I judge each person as an individual--I have categories, but gender isn´t one of them. I´m erotically attracted to intelligent people, to people with a kind of sleazy, sexy come-on, to eccentrics."
Jane Litwoman


“Nuestro temor a lo que sea que lo cause, se origina de nuestra ignorancia y se manifiesta a través de nuestras inseguridades. Reaccionamos con fobias, rechazo y ataque, según nosotros para defendernos de los fantasmas de nuestra mente...cuando estos temores son tan sólo engaños y nos volvemos sus indefensos esclavos.”


CABALASISOY

PERSONA SUPER ESPECIALES

Lecturas recomendadas

  • A Concise History of Euthanasia: Life, Death, God and Medicine by Ian Dowbiggin
  • A Forest of Kings by Friedel, Schele
  • A Short History of guatemala by Ralph Lee
  • All Women are Healers by Diane Stein
  • Bi Any other Name edited by L. Hutchins and L. Kaahumanu
  • Blood and Guts by Richard Hollingham
  • Body Work: A V.I. Warshawski Novel by Sara Paretsky
  • Brother Iron, Sister Steel: A Bodybuilder's Book by Dave Draper
  • Chronicle of the Maya Kings and Queens by Martin, Grube
  • Cure by Robin Cook
  • Dying with Confidence by Anyen Rinpoche
  • Fearless by Brenda Shoshanna ,PhD
  • Happiness is an Inside Job
  • History of Medicine by Jacalyn Duffin
  • How to be Sick by Toni Bernhard
  • Human Remains by Helen MacDonald
  • Ice Cold by Tess Gerritsen
  • If the Buddha Dated by Charlotte Kasl
  • If the Buddha Got Stuck by charlotte Kasl Ph. D.
  • In the Land of Invisible Women by Qanta A. Ahmed, MD
  • It`s Easier Than You Think by Sylvia Boorstein
  • Joe Weider's Ultimate Bodybuilding Joe Weider's Ultimate Bodybuilding by Joe Weider, Bill Reynolds
  • Kate Daniels Series by Ilona Andrews
  • Lesbian Couples by Merilee Clunis, PhD; Dorsey Green, PhD.
  • Medical Firsts by Robert E. Adler
  • Medicine Women by Elisabeth Brooke
  • Medicine Women, Curanderas and Women Doctors by Perrone, et al.
  • Mercy Thompson, Series by Patricia Briggs
  • One year to a Life of Writing by Susan M: Tiberghien
  • Pay Attention by Sylvia Boorstein
  • Pioneer Doctor by Mari Grana
  • Practicing Peace in Times of War by Pema Chodron
  • Sastun by Rosita Arvigo, et al.
  • Stiff by Mary Roach
  • That`s Funny by Sylvia Boorstein
  • The Code of Kings by Linda Schele, et al
  • The Disappearing Spoon by Sam Kean
  • The Excellent Dr. Blackwell by Julia Boyd
  • The Girl Who Played with Fire by Stieg Larsson
  • The Girl with the Dragon Tattoo by Stieg Larsson
  • The Gost Map by Steven Johnson
  • The Knive Man by Wendy Moore
  • The Middle Ages by Morris Bishop
  • The Mists of Avalon by Marion Zimmer B.
  • The Plague Tales by Ann Benson
  • The Scalpel and the Silver Bear by Alvord, Cohen
  • The Woman in the Shaman`s Body by B. Tedlock
  • Virals by Kathy Reichs
  • Western Medicine by Irvine Loundon
  • Witches, Midwives and Nurses by Ehrenreich and English
  • Woman as Healer by Jeanne Achtberg
  • Woman Who Glows in the Dark by Elena Avila, et al.
  • Women Healers by Elisabeth Brooke
  • Women Physicians and the Culture of Medicine by More et al
  • Writing Down the Bones by Natalie Goldberg
  • Zen Miracles by Brenda Shoshanna Ph. D.