martes, 14 de julio de 2009

"SEX TALK", LA CUESTIÓN


“No debemos aspirar a la libertad oprimiendo al prójimo, sino viviendo la vida de la forma que elegimos y pensando cómo queremos. Nuestras acciones nunca deben impedir que los demás actúen y piensen libremente, como nosotros lo hacemos”. Bertrand Russell

La vida en pareja es una aventura sin límites, donde no importa el tiempo, nunca dejamos de asombrarnos y de aprender cosas nuevas de nuestra pareja. Es un viaje de dos que esperamos tarde muchos años, nos permita crecer como personas, como mujeres, como humanos. Nos brinde seguridad, felicidad, satisfacción y tranquilidad.

Y en efecto así es, pero hay que dedicarse para obtener lo mejor y cuidarnos de lo que nos podría dañar. Es un proceso a largo plazo y requiere de dos partes que quieran caminar lado a lado con un horizonte en común…aunque una lo haga en avión y la otra en barco, aunque una duerma por la mañana y la otra por la tarde, aunque una prefiera el verano y la otra el invierno, el arte está en la combinación, en la paciencia y en nuestro corazón.

Hace poco, estuve platicando con una persona que me preguntaba cómo abordar el tema sobre sexo, en su relación de pareja de ya varios años, pues a pesar de vivir juntas, es difícil hablar sobre ello.
Entonces me puse a investigar al respecto y encontré una gran cantidad de información relacionada que me indica, es una situación más frecuente de lo que imaginaba.

Sobre todo porque es otro tema tabú en el ambiente lésbico y no me extrañaría que a todo nivel. Las parejas hacen el amor, tienen sexo, pero no hablan del mismo. Muchas se apoyan en mitos y expectativas que no aplican a la realidad, como lo es entre otras cosas, la idea de que sólo alcanzando el orgasmo la persona logra estar sexualmente satisfecha en un encuentro íntimo, por ejemplo.

Es muy fácil adoptar una postura defensiva cuando se toca el tema del sexo en una relación y sobre todo si existen diferencias en el deseo que cada una experimenta.

La sugerencia a este punto que predomina en la literatura es que exista la disposición de ambas partes de hablar honestamente sobre sus sentimientos y el por qué surge esa actitud defensiva.

Pero veamos un poco más allá de lo obvio o mejor dicho, veamos lo que se da en todos y en todo momento. El hablar sobre sexo es incómodo, ya sea con los padres, los hermanos, los más jóvenes o los más ancianos de la familia, ni pensarlo en que sea tema de sobremesa con los colegas, amistades o incluso, con la pareja.

No logramos hablar con soltura ni siquiera cuando vamos a chequeo médico y necesitamos tratamiento o consejo profesional. Entonces, por la sociedad, la familia, nuestra propia actitud, nuestros condicionamientos y muchos factores más, no estamos acostumbradas a hablar de sexo y nos incomoda.

En mi caso, no negaré que es un tema que me apasiona, pero definitivamente es difícil encontrar eco, o poder ser del todo sincera y desinhibida, sin arriesgarse a ofender o herir susceptibilidades, no digamos pecar de obscena, libertina o depravada.

Pero mantenernos en silencio con lo que respecta al sexo, nos mantiene ignorantes y potencialmente conlleva a resultados de salud sexual negativos, (que va desde tener sexo insatisfactorio, hasta el riesgo de adquirir enfermedades de transmisión sexual).
Otra desventaja de callar sobre el tema del sexo, es que nos permite perpetuar los mitos sexuales que raramente son ciertos, pero “suenan” verdaderos ante la falta de una comunicación sexual abierta y honesta.

Encontré unos cuantos consejos sobre qué NO hacer si queremos mejorar nuestra comunicación sexual:
· Uno de los múltiples mitos sexual, insta a las persona s a creer que para ser grandes amantes se necesita poder leer la mente de los otros, en vez de mejorar nuestra comunicación. La comunicación no siempre se trata de hablar, pero parece ser que la clave para tener muy buen sexo, es poseer la habilidad de poder hablar al respecto. Y definitivamente es mucho más fácil hablar, que leer la mente.
· Otro mito implica el miedo al rechazo sexual y hacer el ridículo al expresar opiniones “inapropiadas” respecto a deseos o fantasías sexuales. Limita la posibilidad de hablar honestamente y sin temor de aspectos que no dañan sino que enriquecen la experiencia sexual individual y en pareja.
· Con pocas excepciones, todos nacimos y fuimos criadas con algún tipo de creencia sexual negativa. No está de más agregarle la connotación si es sexualidad homosexual. Y no necesariamente esas ideas equivocadas vienen sólo de la familia, sino que de la escuela, universidad, la propia comunidad lésbica y homosexual.
· Otro mito es que el sexo es espontáneo, que no se necesita investigar, leer, escuchar, ver, preguntar, para saber cómo amar. El tener un contexto para poder dialogar en las múltiples opciones y variantes y modificaciones aplicables al sexo entre dos personas es muy extensa, pero hay que informarse y también abrirse a la posibilidad de cambios, innovaciones y ultimadamente, mejoras.
· Un mito más es que para tener sexo no se necesita hablar. Pero olvidamos que parte del acto sexual amerita comunicarse y aunque el lenguaje corporal es muy importante, también lo es el lenguaje verbal. Saber lo que pasa no sólo por un gemido que puede ser de dolor o placer, sino porque si existe la duda, la aclaración puede permitir un encuentro amoroso satisfactorio o evitar una práctica sexual incomoda, sin cortar con la armonía de la pareja en cuestión. Es reconfortante poder escuchar de la amada, cómo siente, qué quiere y cómo lo quiere y a la larga descubrir que hay más en común de lo que pensaban.

En fin que la comunicación sexual entre parejas no está del todo en la mejor posición para muchas. Cuando me preguntaron, no fui la más versada ni conocedora del tema, pero creo que es una oportunidad para aprender y quién sabe, incluso tomar un poquito de aquí y de por allá para mi propia relación. El punto es que el tocar este tema es un ganar-ganar, para quien lo lee y para quien lo escribe.

Tengo más que compartir, de tal forma que quiero extenderme en este tópico. No hay mucha información fácilmente disponible de la sexualidad lésbica, aunque si se busca, se encuentra.

viernes, 10 de julio de 2009

MACHISMO...¿EN GUATEMALA?


laColumna:
¡Mamacita!
Él sueña con la vecina.
Por: Raúl de la Horra / Follarismos


Unas amigas vienen a mi oficina y discutimos de amoríos y rupturas. Quieren saber qué pienso de los hombres chapines. Les digo que depende: si estoy en consulta, con mis anteojos de psicoterapeuta, suelo ser moderado y trato de mantener el equilibrio entre los diversos puntos de vista de los pacientes, subrayando el hecho de que todos tenemos una parte de responsabilidad en lo que nos sucede y que tanto hombres como mujeres hacemos lo indecible para jodernos la vida.


Si en cambio ando con mis gafas de psicólogo social que está un poco harto de las cubetadas volcánicas de intolerancia y estupidez que producimos como país, e intento darle alguna explicación a la cantidad de mujeres solas, maltratadas y abandonadas que hay en la sociedad, entonces arremeto contra los homúnculos que produce masivamente nuestra cultura sin olvidar que han sido paridos y criados por madres irreflexivas e impotentes.


Y si me pongo en plan más literario, más provocador, más kamikaze, entonces afirmo que si yo fuera mujer –con la misma cantidad de neuronas que ahora– creo que no podría enamorarme, pero ni de chiste, de casi ningún macho local, pues me parecen tan simples y torpes, tan insulsos y vulgares, tan rematadamente infantiles y carentes de humor, que puestas así las cosas, preferiría hacerme lesbiana, lo confieso sin santiguarme.


El problema es que el varón latino de la subespecie guatemalensis no busca una compañera para compartir la vida en igualdad de condiciones, sino una mamá sustituta que lo apapache, le dé muchos hijos, le haga fiestas, lo cuide y lo acepte incondicionalmente, mientras él sueña con la vecina. No en balde uno de los piropos más utilizados y preferidos acá es el de “¡mamacita!”, que expresa y resume todo.
...
Mis comentrios en otra entrada, para mientras, tomemos unos minutos para la respectiva reflexión.

Acerca de mí

Mi foto
Guatemala
Buscando respuestas, busco opciones, busco opiniones, busco saber y aprender.Simplemente, no cumplo con ninguna regla, espectativa, predicciòn o definiciòn.

CREO...QUE...


"La búsqueda de dios es una ocupación inútil, pues no hay nada que buscar donde nada existe. A los dioses no se les busca, se les crea..." Maximo Gorki

UNA DE TANTAS CONCLUSIONES...

"Cuando practicamos Zen, vemos que el dolor no es malo. Simplemente es dolor. Si nos pasamos la vida huyendo de momentos dolorosos, le cerramos la puerta a muchas cosas que de lo que la vida nos trae, tanto el dolor como la alegría. No podemos llorar cuando estamos tristes, ni podemos reir cuando estamos felices. Cuando evitamos el dolor y peleamos para no sentirlo, el dolor se convierte en sufrimiento.
Hay una enorme diferencia entre dolor y sufrimiento. El dolor con frecuencia no puede ser evitado, pero el sufrimiento si. Al aprender las diferencias entre ambos, muchos temores desaparecen."
Brenda Shoshanna.

"Gender, along with race, class, ethnicity, and age, is one of the most profound social status determinants in our society--
Gender is just not what I care about or even really notice in a sexual partner--I judge each person as an individual--I have categories, but gender isn´t one of them. I´m erotically attracted to intelligent people, to people with a kind of sleazy, sexy come-on, to eccentrics."
Jane Litwoman


“Nuestro temor a lo que sea que lo cause, se origina de nuestra ignorancia y se manifiesta a través de nuestras inseguridades. Reaccionamos con fobias, rechazo y ataque, según nosotros para defendernos de los fantasmas de nuestra mente...cuando estos temores son tan sólo engaños y nos volvemos sus indefensos esclavos.”


CABALASISOY

PERSONA SUPER ESPECIALES

Lecturas recomendadas

  • A Concise History of Euthanasia: Life, Death, God and Medicine by Ian Dowbiggin
  • A Forest of Kings by Friedel, Schele
  • A Short History of guatemala by Ralph Lee
  • All Women are Healers by Diane Stein
  • Bi Any other Name edited by L. Hutchins and L. Kaahumanu
  • Blood and Guts by Richard Hollingham
  • Body Work: A V.I. Warshawski Novel by Sara Paretsky
  • Brother Iron, Sister Steel: A Bodybuilder's Book by Dave Draper
  • Chronicle of the Maya Kings and Queens by Martin, Grube
  • Cure by Robin Cook
  • Dying with Confidence by Anyen Rinpoche
  • Fearless by Brenda Shoshanna ,PhD
  • Happiness is an Inside Job
  • History of Medicine by Jacalyn Duffin
  • How to be Sick by Toni Bernhard
  • Human Remains by Helen MacDonald
  • Ice Cold by Tess Gerritsen
  • If the Buddha Dated by Charlotte Kasl
  • If the Buddha Got Stuck by charlotte Kasl Ph. D.
  • In the Land of Invisible Women by Qanta A. Ahmed, MD
  • It`s Easier Than You Think by Sylvia Boorstein
  • Joe Weider's Ultimate Bodybuilding Joe Weider's Ultimate Bodybuilding by Joe Weider, Bill Reynolds
  • Kate Daniels Series by Ilona Andrews
  • Lesbian Couples by Merilee Clunis, PhD; Dorsey Green, PhD.
  • Medical Firsts by Robert E. Adler
  • Medicine Women by Elisabeth Brooke
  • Medicine Women, Curanderas and Women Doctors by Perrone, et al.
  • Mercy Thompson, Series by Patricia Briggs
  • One year to a Life of Writing by Susan M: Tiberghien
  • Pay Attention by Sylvia Boorstein
  • Pioneer Doctor by Mari Grana
  • Practicing Peace in Times of War by Pema Chodron
  • Sastun by Rosita Arvigo, et al.
  • Stiff by Mary Roach
  • That`s Funny by Sylvia Boorstein
  • The Code of Kings by Linda Schele, et al
  • The Disappearing Spoon by Sam Kean
  • The Excellent Dr. Blackwell by Julia Boyd
  • The Girl Who Played with Fire by Stieg Larsson
  • The Girl with the Dragon Tattoo by Stieg Larsson
  • The Gost Map by Steven Johnson
  • The Knive Man by Wendy Moore
  • The Middle Ages by Morris Bishop
  • The Mists of Avalon by Marion Zimmer B.
  • The Plague Tales by Ann Benson
  • The Scalpel and the Silver Bear by Alvord, Cohen
  • The Woman in the Shaman`s Body by B. Tedlock
  • Virals by Kathy Reichs
  • Western Medicine by Irvine Loundon
  • Witches, Midwives and Nurses by Ehrenreich and English
  • Woman as Healer by Jeanne Achtberg
  • Woman Who Glows in the Dark by Elena Avila, et al.
  • Women Healers by Elisabeth Brooke
  • Women Physicians and the Culture of Medicine by More et al
  • Writing Down the Bones by Natalie Goldberg
  • Zen Miracles by Brenda Shoshanna Ph. D.